Y hui de ti, con una mentira que guía mi infierno,
unos besos que al final no eran eternos.
Escapaba de ti para no obtener tus miedos.
Una mentira que lastima el ego,
aquella que comencé a creer dentro de aquel firmamento,
uno que devora el tiempo.
Veme aquí llorando por tu silencio,
veme aquí anhelando tenerte de nuevo,
pero ya no puedo esperar tanto,
ya no puedo vivir demasiado.
El espacio que te entrego es dentro de mis sueños,
el espacio en el que vives es solo en el cielo.
Resignada a perderte, resignada a dejar de amar lo que en su momento
me provocó una gran paz ahora debo dejar de ir ya.