Aquella tarde de junio | Tomo 1 [verano]

Solsticio

Solsticio de verano,

que calienta el corazón de aquel helado,

derritiendo el iceberg de tu alma,

haciendo cálido los pasillos que persiguen tu mirada.

He besado tus labios congelados,

aquellos que admito,

no importa si me dejan temblando.

Te amo tanto olivos de mi alma,

ya no tengo miedo desde hace meses decir que deseo tanto tu mirada.

Cerré el libro en el que yo tanto lloraba,

abrí uno nuevo para escribir ya por fin sin lágrimas en la cara.

Redacté tanto que la tinta casi se acababa,

solté todo al barranco donde ya nadie los encontraba

y me solté a mi de ese vacío que tanto siempre me lastimaba.

Sufro de miles de cosas,

por sobre pensar y llorar,

por ansiedad e incertidumbre,

por amar hasta que el corazón se desangre,

por soñar hasta que el mundo cruel me mate.

A ti cariño divino,

espero estés bien durante este largo camino,

ya no te pensaba hasta que te soñé en ese paraíso tan escondido,

pero solo de lejos te miré por miedo de hacer arder otra vez tu destino.

Otra vez fui por ti, niño querido,

pero esta vez si te vi aunque fue lejos cariño.

Te vi con pesar y mirada caída de repente dabas sonrisas,

a veces solo atendías.

Mi fuerza de voluntad en pidió que yo me acercara,

se lo agradezco mil veces para que yo así me largara,

pero no iba para amarte otra vez,

solo iba para despedirme como debe de ser.

Ojalá te encuentre ensueños otra vez,

para decirte que te quise y siempre te querré,

pero no como antes si no como amigos así como desde un inicio debió de ser,

suerte te deseo con el corazón.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.