Suri, a duras penas intentaba quitársela de encima, estaban enfrentándose cara a cara, tarde o temprano Sarah iba a terminar clavándole la tijera, así que Suri aprovechó que el cuello de Sarah estaba desprotegido para clavarle sus colmillos, en la aldea estaba prohibido chuparse la sangre entre ellos, aun así Suri siguió succionando hasta dejar a Sarah inconsciente.
—¡Sarah! —gritaba su padre desde la puerta de al lado—. Ya es hora de irnos.
Suri miró a su hermana inconsciente en el suelo y luego a la puerta cerrada de su habitación.
“Si papá ve esto, seguro que me mata”, pensó desesperada. Cerró la puerta con llave, arrastró el cuerpo de Sarah hasta dejarlo lejos de la vista inmediata, tomó un bolso, lo llenó con unos libros, una muda de ropa y el antifaz que le había regalado su hermano, y pronto se escapó por la ventana hacia el bosque.
Suri estaba consciente de que el bosque era peligroso en ese momento para ella, pero también sabía que si se quedaba correría peligro. Su padre no la iría a perdonar, incluso sabiendo que ella no ataco primero.
Ya estaba anocheciendo mientras corría para llegar a la otra punta del bosque, cuando se percató que se encontraba cerca del lugar donde encontró al hombre. Al darse cuenta, no pudo evitar querer ir a ver si él seguía ahí; así que caminó silenciosamente hacia el lugar.
_Uf... Parece que ya se fue _se decía a sí misma_ quizás no se encontraba solo _pensaba cuando una flecha le rozó la oreja. Suri levantó la vista y lo vio sobre una de las ramas más altas, apuntándole con el arco. En ese mismo instante comenzaron a sonar los tambores a lo lejos, anunciando que la cacería comenzaba.
_ ¡Justo ahora me tenía que pasar esto! _se quejaba adolorido mientras se recostaba en el árbol_ ¿Tienes tanta hambre que te vas a dejar matar por esos demonios niña? _le preguntaba mientras la miraba desde arriba_ ¿No hablas? ¿Acaso te comieron la lengua? _a lo cual Suri asintió con la cabeza a su pregunta_ ¡¿Enserio te comieron la lengua?! _no, le dio a entender Suri con la cabeza, algo molesta_ ¿pero si eres muda? _a lo cual ella asintió_ ¿sabes que los demonios vienen hacia acá? _asintió_ ¿Y por qué no te vas? _a lo cual Suri le estrecho la mano para darle a entender que no se iría sin él_ ¿no te vas a ir sin antes comerme? _a lo cual le respondió con cara de enojada_ Ja, ja, ja… Realmente estas mal de la cabeza, pero tú ganas niña, hagamos una tregua hasta salir de aquí, ya que no podemos perder tiempo peleando entre nosotros, los demonios ya debieron de comenzar a salir, por suerte una vez que salgamos de aquí tengo más posibilidades de matarte a ti que a esos demoños, así que no te creas que porque estoy débil vas a poder matarme fácilmente, además si intentas algo antes de salir date por muerta ¿Entendiste? _ A lo cual Suri asistió_ Por cierto me llamo Zero, y ¿vos? _pregunto mientras bajaba para encontrarse una mirada de reproche_ a sí perdón, cierto que eres muda, así se ven más lindas las chicas. _decía dándole palmadas en la cabeza con suma confianza_ Bien, marchemos antes que nos alcancen.
Por alguna razón Zero no sentía que ella fuera una amenaza, aun así no bajó la guardia en ningún momento y siguió manteniendo su transformación.
No faltaba mucho para llegar fuera del bosque cuando Zero se desvaneció, no logró seguir transformado así que sus partes de dragón se desvanecieron haciendo que se sintiera desprotegido. Habían tenido suerte de no encontrarse con ningunos de los demonios gracias a que sabía cómo evadirlos, así que la única amenaza que tenía a la vista era la chupasangre, lo cual se sorprendió al ver que esta se acercó a él e intentó acomodarlo para poder ayudarle a caminar.
_ ¿Me estas poniendo en una posición cómoda para que se te haga más fácil comerme? _pregunto a lo cual Suri ofendida le soltó para luego pegarle una bofetada, Zero no supo cómo reaccionar, ella le miraba con rabia y tristeza, a lo cual Zero se rió al recordar los cuentos que le contaban sus padres de niño sobre los temibles chupasangre, si bien se había encontrado con varios, era de no creer ver a un chupasangre tan vulnerable como ella. Al subir la mirada se encontró con una cara ofendida por haberse reído de ella lo cual le causó aún más risa.
De repente comenzó a sonar de nuevo los tambores, anunciando la llegada de más demonios.
_ ¿Escuchas eso? Deberías irte, si te vas ahora vas a llegar a tiempo _a lo cual ella negó con la cabeza_ no tienes sentido que te quedes a cuidar tu comida si vas a morir_ Suri no le hizo caso y le agarró con más fuerza para caminar más rápido _sí que eres obstinada_ le decía cuando de repente se apareció uno de los demonios, ambos se quedaron inmóviles por un tiempo hasta que el demonio reaccionó para atacarlos. Suri rápidamente soltó a Zero y se destinó a correr hacia fuera del bosque.
_Por fin decides huir _suspiraba tirado en el piso adolorido, esperando su muerte mientras veía corriendo a la chupasangre. Para su sorpresa el demonio solo lo vio y se fue a seguirla. Cuando se quiso parar vio que tenía consigo un amuleto anti demonio, no era muy bueno, pero lo suficiente para evadir a un solo demonio_ ahora entiendo por qué me no me ataco, ja es la primera vez que veo a alguien cuidar tan bien de su comida_ dijo sonriendo mientras se arrastraba.
Suri corrió y corrió hasta encontrarse fuera del bosque al cual el demonio no podía pasar _no estoy muerta_ pensó mientras se tirada en el suelo agitada _todavía debo de volver, no quiero que se convierta realmente en mi comida_ reflexionaba angustiada, al levantarse tomó aire y se adentró de nuevo hacia el bosque. Después de buscarlo por un largo rato, le encontró tirado, con un largo camino de sangre que mostraba todo lo que se había arrastrado para llegar hasta ahí. Suri al verle le dio vuelta, le agarró de los brazos y comenzó a llevarlo a tirones.
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Editado: 05.03.2026