_ ¡Miren ahí está Zero!, ¡por fin lo encontramos! _dijo feliz uno de los hombres, mientras se acercaba a ayudar a su superior.
_Ten cuidado Zong, mira la criatura que se encuentra arriba de él, es una chupasangre.
_No perdamos más tiempo, vamos a ayudarle antes de que le ataquen los demonios.
Suri al ver que se acercaban intentó huir, pero cuando decidió moverse ya se encontraba sometida por esos hombres. Los hombres que la atraparon decidieron dividirse en dos grupos, los más rápidos se llevaron a Zero para tratar sus heridas y el otro grupo se encargaba de llevarla. Una vez que los otros se fueron Suri intentó zafarse inútilmente, hasta que uno la golpeo dejándola inconsciente, una vez que llegaron al lugar donde tenían las tiendas, la encerraron en una celda.
_Machu, ¿no crees que es muy linda la chupasangre? _ le preguntaba a su compañero, mientras la miraba con ganas.
_La verdad que sí, no está nada mal viejo. Pero podemos meternos en problemas, mira si se nos llega a escapar.
_ ¿Qué tal si llamamos a los demás para jugar un poco con ella?, digo entre todos quizás la podamos dejar bien mansita, estoy seguro que debe de estar pidiendo a gritos que la monten.
_No es mala idea viejo _ respondió el guardia, sonriendo mientras observaba a la chupasangre inconsciente.
Dos semanas después…
Zero se despertó y se intentó levantarse de la cama
_Es de noche_ se dijo a sí mismo mientras se levantaba agarrándose la cabeza.
_ ¡Zero! _se escuchó la voz de la persona que lo estaba cuidando_ debes de seguir descansando _le pedía mientras intentaba hacer que este se acostara.
_Zong estoy bien, creo que ya he descansado bastante, además tenemos que seguir con nuestro trabajo, así todos ustedes pueden regresar a sus hogares.
_No te preocupes Zero, mientras estabas inconsciente adelantamos el trabajo, ya los plantaris terminaron de hacer crecer las huertas y los recluidos ya levantaron más de la mitad de las cosechas, por ahora no nos ha atacado ninguna bestia desde la otra ves que te perdimos, así que pudimos trabajar sin problemas.
_Eso es bueno. Por cierto, ¿qué pasó con la chupasangre que se encontraba conmigo?
_Eh… ¿Por qué la pregunta? _ contestó algo nervioso, lo cual Zero notó de inmediato. ¿Dónde está? _pregunto de nuevo con más firmeza.
_Está siendo custodiada en una de las carpas _respondió nerviosamente_ no tienes que preocuparte.
_Perfecto, llévame ahora mismo.
_ ¡¿Ahora?! Pero todavía te encuentras débil, deberías seguir descansando _le aconsejaba hasta que vio que Zero lo miraba seriamente y entendió que no lo iba a poder hacer que cambiara de parecer_ Esta bien te llevó hacia allá, pero déjeme que le ayude _le pidió mientras largaba un suspiro.
Con ayuda de Zong, Zero se dirigió a la carpa donde se encontraba la chupasangre, la cual en vez de una prisión parecía ser desde fuera un bar por las risas de los hombres.
Alarmado, Zero soltó a Zong y se apresuró hacia la carpa. Al abrirla, todos los hombres se quedaron en silencio al verlo, excepto uno que estaba sobre ella.
Lo que vio fue suficiente para que algo en él se rompiera para siempre.
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Editado: 05.03.2026