Estás sentada en una banca del parque
Pareces perdida en tus pensamientos
Pero no es así, quien te conozca de verdad, sabrá que solo estás vislumbrando al mundo
Observas todo con cautela, calculadora, no te importan las miradas extrañas de los demás.
El tiempo perdió sentido en tu vida.
Aferras tu mochila rosa a tu cuerpo, sientes frío, esa es la verdad.
No te encuentras en ese sitio esperando a alguien.
Estás allí para creer en lo imposible.
La soledad había sido tu compañera más fiel durante años
Pero cuando te acostumbras a la compañía ajena te es difícil acostumbrarte de nuevo.
Así eras tú.
Te levantas en medio de la madrugada, a veces pasabas horas despierta.
¿Pero quién no?
La sociedad dejó varias cicatrices en tu cuerpo
En tu piel sedosa por las cremas
En lo suave de tus manos pequeñas
Comparadas con el resto de personas que conocías
Delicadas
Delgadas
Encajaban a la perfección en opuestas.
Soltaste un suspiro cansado
Tu cabello se movió ligero por el viento
Te gustaba así.
Suelto, los rulos formándose.
Así eras tú.
Siempre observando.
Atenta ante todo a tu alrededor.
Y más que nada valiente.
¿Era así no Aroa?.