En tus ojos cargas la nostalgia del mundo.
No, ese sinónimo es incorrecto.
La pena de un corazón roto que no sabe por donde empezar a armarse.
La tristeza de la adolescencia, las emociones y las hormonas te atacan.
En esta etapa solo deseas que todo acabé.
Supones que nadie te entiende.
Crees que el mundo no alberga sentido alguno.
Piensas que nada tiene color.
Te refugias en libros que te hacen olvidar todo lo que te atormenta.
Lees sobre amores que sabes que no tendrás.
De chicos literarios que deseas que crucen la realidad.
Lees.
Sobre historias de amor que no son tuyas.
Historias donde la protagonista no eres tú.
Y te preguntas ¿Algún día tal vez?.
Si. Tal vez un día.
Tal vez buscas en el lugar incorrecto.
Tal vez estás leyendo lo suficiente como para no soñar.
Porque aunque el mundo está roto, tu pequeño ángel no deberías dejar que te rompan.
Busca tus sueños.
Logra tus metas.
No te rindas.
Esfuérzate.
Porque aunque no me puedas ver, yo te veo.
Y te amo.