Después de la tormenta viene la calma
Eso fue lo que demostraste en la tercera mesa de la biblioteca.
Ya no se encontraban aquellos libros que narraba historias.
Sino que se encontraban los secretos de la galaxia sobre aquella mesa de roble.
Acrux
Sirios
Rigel
Y más nombres de estrellas se encontraban escritos en tus cuadernos.
Encontraste tu tranquilidad en medio del espacio.
Era como si aquellas imágenes te dieran la osadía que te faltará.
Te volviste estrella par contemplar el espacio.
Para acariciar lo inalcanzable.
Para apreciar aquellos planetas fríos.
Y de algún modo
Tú te convertiste en la estrella más brillante y lejana.
Y a la vez la más hermosa de todas ellas
Casi te apagas
Pero volviste a encenderte.
Y yo solté tu mano
Te vi partir de mi lado y con orgullo te sonreí.
Poco tiempo después en una de nuestras salidas fuera de la ciudad te pedí ser mi novia.
No lo olvidó, estaba muy nervioso, ansioso
Esa era la verdad
Plane todo que al final se me escapo de las manos.
No necesitaba planes
No contigo a mi lado.
Todo se trababa de espontáneanidad
De ser nosotros mismos, tal como en el principio.
Aroa
Fui la criatura más feliz sobre la faz de la tierra.
Proferiste un emocionante sí
Caló dentro, se marcó a fuego en mi corazón.
Fuimos novios.