Arxis: La Raíz

Capitulo 9

✧ 𓋼 𓍊 𓋼 ✧✧ 𓋼 𓍊 𓋼 ✧✧ 𓋼 𓍊 𓋼 ✧✧ 𓋼 𓍊 𓋼

✧ 𓋼 𓍊 𓋼 ✧✧ 𓋼 𓍊 𓋼 ✧✧ 𓋼 𓍊 𓋼 ✧✧ 𓋼 𓍊 𓋼

—Podemos tomar asiento

El sonido de la madera recibiendo nuestro peso surgió mientras un silencio llenaba el templo, el hirk comenzó a realizar la ofrenda en el altar de roca para los dioses, menciono el dialecto y empezó a tallar con el grafisto sobre la roca mientras las llamas comenzaban a surgir de las mismas

Los presentes sabían que esto era solemne, algo importante para después entrar al bosque arcano y era aquí donde grababan las runas en los cristales, pasábamos de uno en uno para ello.

No pude evitar bajar la mirada al cristal, ahora me era tan extraño verlo, incluso sentirlo y aún así me daba una sensación de desagrado, le había estado cortando vuelta al tema. Pero en este momento ya no sabía que más pensar. ¿Por qué mis padres habían decidido ocultar mi magia? ¿Eran concientes si quiera de que magia tenía?

Mire de reojo a mi padre, estaba concentrado en el movimiento del hirk cambie a ver a mi madre ella estaba más serena acomodando las flores y frutos en la bandeja de mi ofrenda. Todo estaba tan tranquilo y yo solo estaba buscando una forma de no sentir la ansiedad a flor de piel. El tan esperado día de la cosecha había llegado

Sentía que me quemaba la garganta, que mis palmas sudaban y el latido de mi corazón se escuchaba por todo el templo, está sería la segunda cosecha pero aún no había superado si quiera la primera.

El número de participantes seguía siendo la misma que hace cuatro meses, habíamos personas de todas las edades la cosecha no tenía límite de edad

Todos sin falta debían ingresar tras cumplir 15 años y si uno lo deseaba podría participar hasta sus 80 años, eso era un campo muy grande de enemigos. Pero yo solo tenía uno del cual preocuparme.

Croel estaba del otro lado pasando el pasillo central del templo, estaba sentado no con orgullo limpio si no con arrogancia, sonreía sutilmente y sus amigos estaban en las bancas de atrás, tenían el mejor equipo en cuestión de "armadura" solo protegiendo puntos al azar. Desde Zasco no nos habíamos encontrado directamente por qué sabía que se iba a reservar para este momento, una semana entera me iba a tener debajo de su zapato y mientras yo estaba con unas ganas terribles de volver el estómago el estaba deseoso de que la cosecha diera inicio.

Aunque no podía agachar la cabeza mi mirada no quería seguir viendo el templo ni el hirk, ni a los demás. Me estaba ahogando como si fuera la primera vez.

Quise llevar mi mano a la oreja me estaba dando comezón, siempre era comezón. Mis dedos encontraron directamente la piel después de tantos días y eso me resultó extraño solo sostuve el lóbulo donde se encontraba el orificio del pendiente

"Vamos a quitarnos esto, cuando nos veamos dentro te lo regreso ¿ok?"

Alice.

Si, anoche antes de despedirnos me lo había pedido se lo entregué sabiendo que era por mi bien. No entiendo en qué momento se había ganado por completo mi confianza.

Pero verla reír por todo, abrir los ojos con sorpresa con la minima pisca de magia a nuestro alrededor dentro del bosque incluso cuando decía sus palabras raras habían hecho que la siguiera.

Y después de saber más sobre su vida, al ser hija de la maga exiliada, el que no tuviera un cristal me dije a mi mismo que ella, ella era tan diferente a los demás.

La primera en ayudarme, en tratar de comprender y queriendo o no sin tenerme una lastima por completo, Alice no sabía de mi origen noble. Cuando conocí a Clauris pensé que le diría casi en un grito.

"¡El hijo de los Zaiss!"

Pero incluso Clauris guardo silencio, como no lo haría si incluso tenía una hija que nunca antes había visto, pero ni si quiera a Alice se lo dijo y le estaba agradecido por ello.

Ahora no sabía que haría Alice cuando lo supiera, que el chico que purificó, recogió de un intento de asesinato y que era tan miserable para que lo engañarán sobre su magia era el hijo primogénito del líder de la aldea ¿Ella cambiaría? ¿Tendría miedo?

No, miedo no tendría, si quizás tembló un poco cuando lastimo a Croel y sus amigos en Zasco pero, quizás por miedo a que la descubrieran. Todo lo demás parecía importarle poco.

Por un momento busque entre la gente, era imposible que ella estuviera presente pero tuve ese impulso. No grabaría su cristal y el plan era encontrarnos dentro del bosque, ella entraría por el punto de su casa y yo aquí en el centro de Amarat. Pero...Quería verla antes, notar que ...Estaba aquí aún lado...¿Por qué?

—Es hora de las ofrendas— El hirk estaba delante de las llamas del altar y llamo con una mano a los participantes— Glorifiquen a nuestros dioses.

Todos se pusieron de pie, gire a ver a mi madre quien puso la bandeja de plata en mis manos beso mi frente con amor y paso a retirar la cadena del cristal azul para ponerlo en la bandeja. Me gire asia mi padre el levantó la espada que era de nuestro linaje y dándole una vuelta verificando el filo la puso en la bandeja. Igualmente beso el anillo que usaba representando nuestra casa Zaiss para besar mi frente con el mismo afecto de siempre. Verifico que estuviera bien puestas mis protecciones y con una palmada suave en mi hombro me dejó ir asia adelante.

Al ser el primogénito heredero, debía ser el primero en dar mi ofrenda, apreté la bandeja bajo mis dedos y camine al pasillo central.

Quizás si me dieran a elegir de todo esto de mi "nobleza" esto sería lo que más me disgustaba, tener que ser el primero aún que no lo fuera, cuidar la apariencia de un padre amoroso y ser un ejemplo a seguir.




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