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El tarro que tenía en la mano ya se había enfriado y la espuma perdió volumen dejando que ya no se viera lleno mire al peer que estaba sentado viendo al mismo punto que yo, llevábamos ahí quizás una hora. Pero a diferencia de mi, la criatura podía cambiar más de postura
—Baja de ahí Alice— La llamé notando como me daba la espalda y solo veia parte de su cabeza— Tienes que tomar algo.
—No tengo apetito.
—Siempre tienes apetito. Vamos linda, tenemos que hablar.
—Dame unos minutos.
Suspiré algo cansada. Baje el tarro de leche al suelo y me acerque más al árbol arcano buscando una forma de subir a la copa para acompañar a Alice. Las cosas se volvieron complicadas cuando quedó dentro de la lista de los diez mejores. Cuando escuché su nombre acompañado de mi apellido sentí un golpe de realidad.
La gente de la aldea supo al instante que era mi hija, la hija de la maga en el sexto lugar de los diez mejores en su primera cosecha. No solo a ella se le tambaleó la vida. También a mí
Paso a la fila, alcance a verla pero no habia más que preocupación en su semblante, no me imaginaba también cuál cara puse yo. No importo que la gente comenzó a soltar comentarios dirigidos a mi persona y a la niña. Incluso Alel estaba impactado, se negó a verla pero note en esos ojos impar que el miedo no era lo peor que sentía o pensaba.
—¿Me vas hacer subir hasta allá con mi magia?
—Bajare en un rato de verdad
—Estas ahí arriba desde ayer.
Cuado la ceremonia termino y tuvieron la lista completa, solo le extendieron la inivitacion al banquete de esta noche, tomo el pergamino con un rostro inexpresivo pues el mismo Mel Zaiss fue quien se lo entrego, despues de eso no espero a mas, no recibio ninguna felicitacion y no busco aprovacion de nadie simplente se alejo de la gente y fue directo a la salida del pueblo, no me busco a mi ni a Alel. La perdi de vista y no supe en los primeros segundos a donde habia esacapado, si no fuera por el Peer que salio entre mi ropa y fue detras de ella mi alma estaria colgando de un hilo.
No la busque dandole su espacio a reflexionar lo que habia pasado y yo, tampoco sabia calmar mis propias inquietudes. Alice no era mi hija, pero en estos meses se habia ganado cierto afecto, la niña habia logrado absorber mi tiempo y mi rutina, ya no era solo ir al mercado y regresar a casa, esa rutina sin rumbo llego a su fin cuando la acogi de aquella esquina humeda del pueblo
Y no me arrepentia, pues era una sorpresa tras otra. Se nos instruye que cuando un mago pierde su clarividencia, pierde proposito. No hay razon de ser siendo un habitante mas del reino, no importa que seamos quienes resguardamos la historia, las tradiciones de magia junto con los hirks, no importa que seamos los medicos del reino...No eres nada sin tu clarividencia.
Pero cuando la perdi, no senti ese vacio, pues un amor mas profundo fue lo que lo remplazo, el poder ser madre. Aun recuerdo como fue mi primer embarazo, las nauseas fueron insufribles pero lo compensaba con las horas de sueño, recuerdo las primeras patadas de Dav y la preocupacion y dolor que senti durante el parto junto la incertidumbre de que nadie queria tratar a una maga rebelde.
Era una blasfemia el dar vida con mi condicion. Mary fue menos complicado y me prepare con tiempo para poder traerla al mundo, jamas llegue a prepararme del todo para la desgracia que vendria despues. Aun habia ocasiones en las que, recordaba el cuerpo de Dav desangrandose en mis manos, como me sujetaba esperando que su madre lo salvara, la vida se le estaba llendo en un suspiro mientras habia esperanza en su mirar, Dav tendria ahora 17 años...
Alice estaba en el medio de mis dos hijos, seria mentira que no viera reflejado la esencia de mis dos niños en ella, tenia la curiosidad de Mary esa hiperactividad y esa forma de reir por todo, al venir de otro mundo me recordaba cuando mi hija comenzaba a pronunciar las palabras que le enseñaba. Tenia la tenacidad de Dav, su caracter duro y la forma protectora que tomaba con su hermana, eran demasiado jovenes para vivir lo que nos toco.
Cuando los perdi supe que nunca veria este gozo, el verlos en una cosecha, ni siquiera lo que seria ver su manifestacion magica, entrenarlos y prepararlos para ser unas personas de bien. Y es que esto era un gozo dentro de lo que cabe pues muy independiente de las atrocidades de la cosecha, ser de los mejores era saber que la esencia del bosque estaba contigo, eras escogido por el. Cuando le dije a Alice que debia sobrevivir a la cosecha no lo hacia tanto por dudar de su capacidad fisica o moral, si no para saber si esta union que tenia con el bosque era profunda.
Que ella descubriera el hecho de que no es necesario cazar para la cosecha sin que yo le diera alguna pista me decia que esta niña tenia un camino, no era la clarividencia necesaria para eso. Un mago al igual que un Hirk, pueden entrar al bosque arcano, yo habia planeado entrar con mis hijos pero la vida me dio otro rumbo, por eso estaba viviendo esto con Alice no sabia que me estaba pagando Heor, que bien hice en mi vida pasada para que, aunque no fuera mi hija de sangre viviera lo que pense me habian arrancado
Y todo iria bien, si no fuera por su encuentro con Alel. No culpaba al muchacho, siempre lo vi en el pueblo, herido y humillado, con la cabeza gacha y con la verguenza de su existencia, ahora que conocia a Alice el chico habia mejorado, no solo eso su naturaleza magica tambien era una bendicion, otro niño a mi cuidado. Todo estaria bien si no fuera realmente por su origen noble, eso era lo que habia hecho que se fuera a una linea de tension Alice debia presentarse al banquete, pero tampoco la obligaria, ir a el era para abrirse oportunidades de crecimiento e ir a la capital, esa seria una buena forma de llegar a la capital a buscar a Mary pero tras conocer su nucleo familiar nadie le ofreceria nada.