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• La luz es la percepción y energía de todo lo que nos rodea. No importa dónde se esté la energía está en todas partes y la luz emerge dónde ella desee.
Termine de repasar ese último renglón, no solo ese, había memorizado varios ya que hablaban casi de lo mismo. Me esforcé en buscarle varios significados y a entrenar todas las habilidades que se me ocurriera relacionado a los escritos de Hirks, aún así sentía que me hacía falta ella para terminar de ver todos los ángulos posibles
Cerré aquel libro y me puse de pie cerca del tragaluz del cuarto, pronto iba a amanecer el cielo había ganado cierta claridad.
Cerré los ojos esperando, no tenía mucho que hacer más que esperar, mi padre no volvió a venir a verme aunque hoy podía cambiar eso. Pero deseaba que no lo hiciera.
Escuche las campanas, lejanas debido a mi ubicación pero las escuché presentes con el ritmo de la festividad de Cairrar.
Recordé como se veían las calles hoy, filas de flores en el suelo y velas cubriendo las entradas, la gente se cubría la cabeza en señal de respeto y se iba al templo a pedir por las almas de los caídos, así se les honrraba una vez al año a los muertos por casi 6 días, dónde todo era rezos, plegarias y deseos. Incluso obras de caridad para nosotros los vivos para que empezemos a ganarnos un lugar al otro lado, a la vida después de la muerte donde habitaban Heor y Hark.
Además de que había la comida tradicional de la fecha, estoy seguro que a Alice le encantaría vivir eso. Todo lo que tuviera que ver con comida
Y como todo era en el templo, los Hirks tenían que estar presentes para la festividad. El momento perfecto para escapar.
Abri los ojos y esperando una bendición de parte de quien fuera me acerque a la puerta de piedra, me había estado esmerando en que esto funcionará.
Me plante bien enfrente y tomando fuerza con una respiración comencé a grabar con ayuda de la luz en mis dedos sobre la roca. Me aprendí las runas que formaban la palabra "abrir", las primeras veces que empecé a grabar en la piedra me sangro la unión de las uñas pero no importaba esto tenía que funcionar.
Para cuando el último trazo estuvo hecho, los surcos de la piedra brillaron del característico color azul y apreté los labios reteniendo un grito de victoria, algo apresurado al ver que solo brillaron pero no sé movieron. La luz comenzó a parpadear perdiendo la intensidad poco a poco.
—No, no no, alto ahí.
Hablé extendiendo una mano y sintiendo como está ardía, tuve que sujetarla de la muñeca al ver que por mi necedad está estaba evitando que se extinguiera por completo la luz de las ranuras, apreté la mandíbula y aguantando el dolor comencé a jalar como si fuera una fuerza. Note como las uniones de piedra comenzaron a temblar y pequeños fragmentos de la misma comenzaban a caer.
Deje de sujetar mi mano y use ambas para tratar de jalar o romper la piedra que bloqueaba mi paso. Si no salía hoy, no sabía cuánto tiempo más me tendrían aquí. Los Hirks se habían tomado enserio el encerrarme aquí por orden de mi padre. Aunque me mostraba rebelde con las lecciones seguían el plan
No me quedo de otra que hacer que obedecía, pero por qué sabía que se acercaba está fecha, el Seto debía de estar vacío. No habría nada que me impidiera salir. No había nada ya que me negara ir con Alice.
Con forme recordaba su insistencia con la magia, su forma de ver el mundo, su forma de sonreírme yo más jalaba las piedras, si más pensaba en ella más sentía ese enojo por lo que me estaban haciendo al quererme olvidar de ella.
Ella no era un guardia Lidoriense, jamás lo sería, ella era una chica que debía de estar entre los árboles arcanos, las criaturas del bosque y amando cada fragmento de su libertad...Ella siempre deseó ser libre. Y mi padre le quiso arrancar aquello. Podía meterse conmigo, pero ella no tenía por qué pasar por ello
La piedra central cayó, dejo un hueco en medio y yo bajé los brazos cansado y sudando ya por el esfuerzo, eso se veía como un completo desastre casi perdí la sensibilidad de mis manos, me doble sobre las rodillas para recuperar el aire y tras unos segundos que no podia perder pase por el hueco de la puerta. Casi haciéndome en ángulos imposibles pero saliendo al pasillo del lugar.
Mire a ambos lados, no había nadie lo cual era perfecto, aún así no me confíe corrí a lo que era las escaleras para ir arriba.
El Seto era como un laberinto, sin ventanas ni nada que te dejará ver al exterior, estás tres semanas me las pase viviendo a base del tragaluz y el aire artificial que pasaba por los filtros del lugar. Casi sentí que las piernas me temblaron al subir los escalones debido a la ausencia de actividad física de este tipo.
Ese cuarto no me daba mucho espacio para esto, cuando llegue al pasillo superior busque una puerta una salida, lo que fuera primero pero solo estaban los pilares y los cuadros de la historia del reino, no había más.
—Piensa, piensa ...Debe haber una forma de subir más...
Mire a todas las direcciones hasta que note como en la barandilla de las escaleras había algo diferente, una parte tenía una división decorativa diferente...
Por puro instinto me apoye en ella escuchando como está se hundía dejando ver las divisiones en el suelo de mármol, casi me fui al suelo al sentir como ese bloque se desprendió comenzando a elevarse del suelo. No había de dónde sostenerse y por unos segundos pensé que iba a terminar muerto aplastado como un animal en una pared.
La base de mármol subió con gran velocidad hacia el techo de piedra, puse mis manos sobre mi cabeza como absurda forma de protección mientras escuchaba el arrastre del suelo, lo único que sentí fue como atravesaba algo similar a una tela y escuche un pequeño campaneo. Abrí los ojos de a poco, la base de mármol había embonado en el suelo como si no hubiera pasado nada.
Pero no era el mismo lugar, ahora estaba en el templo del pueblo, reconocí una de las cúpulas y como a mi alrededor había varios estantes con las plegarias de los ciudadanos, este era la parte donde se guardaba todo aquello.