Arzhvael (libro 10. Criaturas Mágicas)

Cap. 43 Ataque inesperado

 

Mael terminaba de vestirse cuando sintió nuevamente aquella desagradable opresión en el pecho. Cuando la había experimentado el día anterior se había ido derecho a buscar a Samantha, pero ella le aseguró que estaba bien, y siendo que pudo comprobarlo por sí mismo, se había quedado más tranquilo, aunque en la noche volvió a sentirse inquieto y comenzó a pensar que tal vez no era nada que estuviese sucediendo justo en ese momento, sino que se trataba de alguna clase de advertencia.

Se calzó las botas y bajó de prisa, porque ya era hora de la formación y tenía que impartir las órdenes de ese día. No obstante, la formación y las actividades de ese día quedarían olvidadas, porque en cuanto asomó a la puerta casi fue atropellado por un kriger.

  • ¡Señor! – exclamó el chico

Mael notó que el tono no obedecía a la sorpresa, sino a una enorme agitación.

  • ¿Qué sucede?
  • Debo ver a Iván – dijo el chico y Mael miró la hora
  • No creo que haya llegado ¿Cuál es la urgencia?

Aunque Jason lo había enviado a buscar a Iván, el chico consideró que, en ausencia del jefe del consejo, un miembro del mismo sería igual de bueno.

  • Acaba de llegar un grupo de personas entre las que vienen muchos heridos, y los que no lo están, piden refugio. Jason Walker se está haciendo cargo, pero me envió a buscar a Iván – dijo de corrido

Thorkind, Thorlak y Arkyn que a pesar de estar en el centro del patio habían escuchado, se habían acercado con rapidez, pero ya Mael había corrido hacia las puertas de la ciudadela. Como el kriger no estaba ni cerca de poder alcanzarlo, se preguntó si debía subir a verificar que efectivamente Iván no había llegado o si debía volver a su puesto, pero terminó decidiéndose por lo último.

Mael y sus parientes llegaron cuando Jason ayudado por algunos krigers, indicaba como conducir a los heridos al hospital.

  • ¿Qué sucedió? – le preguntó
  • No he tenido ocasión de averiguarlo, la mitad de las mujeres están histéricas y casi todos los hombres muy mal heridos

En ese momento escucharon un grito desgarrador y Mael se movió con rapidez entre los que se agolpaban allí hasta localizar la procedencia del mismo. El cuadro era desolador, pues se trataba de una mujer que sostenía a un niño en los brazos y evidentemente éste estaba muerto. Si bien era cierto que se pensaba que solo había dos formas de matar a un arzhvael, en realidad también podían morir por efectos de una pérdida masiva de sangre que no le diese oportunidad al organismo, o a los medicamentos que poseían para ello, de reponer una pérdida importante y aparentemente ese era el caso. El primer pensamiento de Mael fue que aquello podía haberse tratado de un ataque Uzky, así que estaba por preguntar cuando Thorlak le sujetó el brazo.

  • Esto fue un ataque vampírico, Mael
  • ¿Qué?
  • Y es importante advertir a los Läkares para que revisen a los heridos y asegurarse que no haya ninguna transformación – agregó Thorkind

Mael miró de nuevo la escena y se sintió enfermo, pero tenían que proceder con rapidez.

  • ¿Cómo determinamos eso? – preguntó
  • Arkyn, trae a Zidan – dijo Thorlak y luego miró a Mael – él puede determinarlo con facilidad, porque puede percibir el estado de la energía, pero Iván también podría hacerlo con la misma rapidez, porque comparte esencia con los vampiros. Para los Läkares, y aunque pueden hacerlo a través de conjuros especiales, les toma un poco más de tiempo.

Mael asintió y cursó un urgente mensaje a Iván, pero luego y pensándolo un poco, decidió llamar también a Gail, a Brendan y a Vladi, porque, aunque ellos no eran vampiros, estaban en la misma posición que Iván en cuanto a su capacidad para percibirlos. Después de eso, alertó a los demás miembros del consejo y se dedicó a ayudar a Jason a organizar la entrada de toda aquella gente.

No obstante, las cosas iban a complicarse mucho, porque no habían terminado de clasificar quiénes estaban heridos y quiénes solo muy asustados, cuando los berserkers dieron la voz de alarma.

  • ¡Natchzherers!  

Jason, Mael y Urs que se había acercado a ayudar con la entrada, se miraron con incredulidad, pero no perdieron el tiempo y a su vez notificaron a los demás compañeros y a sus propios escuadrones.

 

Elijah había despertado un poco más tarde que de costumbre, pero se alistó con rapidez y bajó a desayunar. Ese día había decidido ir a ver a Lizzy, porque, aunque estaban de permiso, él sabía que ella evitaría ir a Averdeen para no encontrarse con Mael, pero le extrañaba que no hubiese contestao a sus mensajes. Los únicos que estaban en el comedor a aquella hora eran Brendan y Alexander, y ambos en igual estado de ausencia, de modo que Elijah decidió dejarlos, porque nada podía hacer por ellos y se dedicó a comer.

  • Te agradecería que me dejaras algo, Elijah Daniel – dijo Eve que venía en compañía de Zoran y él sonrió

A pesar de que todos estaban acostumbrados a verlo comer como si tuviese años sin hacerlo, seguían molestándolo por el mismo asunto.

  • Es un berserker, Eve. Déjalo en paz – dijo Zoran
  • No digas estupideces, ZZ, mi hermano también y no come de esa forma – dijo ella refiriéndose a Mael
  • Creo que mi padrino perdió el apetito por culpa de Lizzy – dijo Brendan




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