Arzhvael (libro 12. Amor en tiempos de guerra)

Cap. 60 Amenaza

Todos estaban desesperados por saber qué le había sucedido a Elijah, ya que no era habitual que lograsen abatirlo de aquella manera, pero cuando llegaron al interior, había dos guardias que les impedían el paso a donde estaba siendo atendido.

  • Escucha amigo, el que está ahí dentro es mi hermano —intentó Darien
  • Lo lamento, fy syr, pero nadie puede pasar

La expresión de Darien cambió en forma drástica, pero casi inmediatamente una sonrisa malévola se dibujó en sus labios y al segundo siguiente se había desmaterializado.

Derian les hizo señas a los demás para alejarse y ellos obedecieron entendiendo que solo tendrían que esperar un momento para que el gemelo trajese noticias.

Entre tanto, Brendan se esforzaba en calmar a Galadriel, pues después que todo había concluído, se había venido abajo pensando cualquier cantidad de barbaridades; el asunto era que él no estaba mucho mejor.

  • Lizzy, tú estaba ahí —dijo Ian —¿Qué sucedió?
  • Eli se dirigía a otro de los puestos de vigilancia y fue atacado. Nadie vio eso, o bueno, quizá Jarle y Jorvik sí, el asunto es que acudimos en cuanto se escuchó la alarma que se activó cuando violentaron el Vedelym. Cuando llegamos, Elijah y los demás ya estaban ensarzados en la lucha, así que, en realidad, solo puedo suponer que le acertaron con las flechas.
  • Eso no es muy lógico, Elijah es muy veloz —opinó Patrik
  • Ten en cuenta que eran muchos —intervino Ares
  • Aquí hay otra cosa que está mal —dijo Derian y todos lo miraron —Ya saben, aparte de que Eli es un berserker, nuestra sangre le concede aun mayor protección
  • Es verdad todo lo que están diciendo —intervino ahora Jarle —pero a pesar de su velocidad y que no solo logró evadir varias flechas y atrapar otras antes de que lo alcanzaran, igual lograron acertarle con varias
  • Pero… no tenía ninguna
  • No seas necio, Kevin, ya se las había quitado —lo riñó Erik
  • Escuchen, como dijo Jarle, todos tienen razón —escucharon a Nathaniel —pero lo que quizá nadie notó, es que aparte de la toxicidad del veneno de esas flechas, cuya peligrosidad conocemos, por lo menos una debió alcanzarlo con precisión en la femoral, pues la hemorragia que tenía era enorme, y el haber seguido en pie solo empeoró la pérdida de sangre.

Todos sabían, porque habín sido testigos de ello, que la única manera de que Elijah dejase un enfrentamiento, era que estuviese inconsciente, porque ninguna herida, por grande o peligrosa que esta fuese, detenía a un berserker y menos a uno tan condenadamente terco como aquel.

  • Por otra parte —continuó Nat —es cierto que tanto su raza como su sangre son una protección, pero eso no impide que sufra los daños de un potente veneno, porque es también un arzhvael. Recuerden lo que sucedió cuando fue atacado por la midgard, e incluso cuando la elfa lo envenenó

La última referencia no era la mejor que había podido hacer, porque a pesar del tiempo que había pasado, a todos seguía causándoles una ira inmanejable el solo recuerdo de lo que Ireth había intentado. Si bien Nat ya estaba secuestrado cuando sucedió, si lo sabía era porque se lo habían contado, y era por ello que se había referido a Ireth como la elfa, pues ni siquiera recordaba su nombre suponiendo que lo hubiese sabido alguna vez.

Entre tanto en el interior, a Darien le extrañó poco ver a Iker allí, porque aquel individuo nunca pedía permiso para ingresar a ninguna parte y, de hecho, pensó que él mismo había sido muy necio al hacerlo cuando tenían la misma habilidad. No obstante, mientras Iker solo miraba a cierta distancia, Darien se acercó a la cama extrañado de que su madre no estuviese haciendo nada.

  • ¿Madre? —preguntó, pero sentiría que algo se le rompía por dentro al ver las lágrimas de Samantha —¿Qué sucede con Eli? —preguntó con tanta calma como pudo reunir, pero quien contestaría no sería ella
  • Es posible que demore un poco, pero va a estar bien —intervino Amdiel
  • ¿Mamá? —insistió sujetándola por los hombros y ella intentó una sonrisa
  • Él tiene razón, cielo. Eli va a estar bien
  • ¿Y entonces por qué estás llorando? —y su pregunta reflejaba desconfianza
  • No me hagas caso, Darien
  • Madre

Samantha conocía bien aquel tono tan Cornwall, así que elevó los ojos, pues hacía mucho que todos sus hijos la habían sobrepasado en estatura y eso incluía a las niñas.

  • Solo me duele cualquier cosa que les suceda a cualquiera de ustedes, y aunque sé que Eli va a estar bien, en este momento está… sufriendo

Darien abrazó a su madre y era una buena cosa que casi hubesen acabado con todos los svártalfar, porque tenía un inmenso deseo de arrancar cabezas, y con toda probabilidad, aunque no era que ninguno sintiese simpatía por los svártalfar, era un hecho que, de allí en más, Darien los odiaría con una intensidad difícil de ignorar, tanto por lo que le habían hecho a su hermano, como por el dolor que le estaban causando a su madre.

Aunque había otros alquimistas atendiendo a Jairel, Amdiel se había alejado con discreción de la cama de Elijah y acercándose a donde estaba Iker.

  • ¿Qué están haciendo? —preguntó el último
  • Nuestros organismos, y aunque tienen el mismo funcionamiento, reaccionan de distinto modo cuando son atacados por ese veneno, pues es altamente letal —y en este punto Iker giró la cabeza con violencia, pero Amdiel sonrió —La buena noticia es que estamos preparados para tratar esos casos
  • No pudieron con Jud —recordó él
  • Es cierto, pero en su caso había una variable que nos es desconocida —aceptó Amdiel —Pero no sucede lo mismo con fy istrey




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