Arzhvael (libro 2. Perseguidos)

Cap. 1 Volviendo a la normalidad

 

Los chicos volvieron a la escuela y la explicación que le dieron las niñas a sus nuevos amigos, fue que Samantha se había puesto enferma y había tenido que ser trasladada a Edernez. Y aunque esto no convenció mucho a ninguno, nada pudieron hacer, pero hizo que las relaciones de Casander con los chicos, que nunca habían sido las mejores, se deterioran aún más.

En la última clase de Speller y Curses, la profesora Hudolia les había enseñado un hechizo en extremo útil, en opinión de los chicos. Consistía en cómo extender sus Gwialen.

  • En una pelea cuerpo a cuerpo,  nuestras Gwialen pueden sernos de gran ayuda  --  le dijo la mujer  --  ya que pueden convertirse en una vara de mayores proporciones que nos permita golpear no solo a nuestro enemigo, sino desviar varias maldiciones al mismo tiempo. Pero esto lo verán en sus clases de AV, yo me limitaré a enseñarles cómo lograr la extensión de sus Gwialen. Ahora, tómenlas de esta manera.

La profesora asió la suya por el centro de la misma y la colocó en forma paralela a su cuerpo.

  • ¡YMESTYN!  --  dijo sacudiendo ligeramente su Gwialen

Inmediatamente ésta se extendió y de los entre cincuenta y ochenta centímetros, que suelen medir, alcanzó una longitud aproximadamente igual a la altura de la profesora. Les ordenó a los alumnos hacer lo mismo siguiendo sus instrucciones, pero solo Danny y Mael lo consiguieron al primer intento para gran consternación de Lery y sus amigos. Sam y Gail fueron los siguientes en lograrlo. Los demás seguían esforzándose, pero aparentemente no era tan fácil como parecía.

  • Como con todo conjuro  --  les dijo Hudolia  --  deben concentrarse en lo que desean.

Diandra y Aderyn finalmente y luego de varios intentos, también lo habían logrado, y aunque no toda la clase lo consiguió, la profesora quedó bastante satisfecha, de modo que no les dejo tantos deberes.

Las clases de AV seguían siendo una pesadilla para Danny y para Gail, porque a pesar de ser muy buenos en la materia, Dorila no los quería más ahora que al principio, de modo que cada vez que se dirigían a aquella Aula, ambos recordaban con muy poca simpatía a sus padres.

En la clase de Metamorfosis, Gail y Sam solían lucirse, ya que eran los únicos que hasta la fecha, habían logrado cambios razonablemente buenos en sus aspectos.  Mientras que en la clase de Alquimia, los mejores eran Mael, Diandra y Aderyn.

Pero a pesar de que todo en la escuela parecía marchar bien, los chicos vivían en una constante preocupación por las noticias que llegaban desde el exterior. El regreso de Giulian, que un principio había supuesto una alegría para todos, se había convertido en un dolor de cabeza.

Su aparición había causado gran revuelo en la comunidad Arzhvael, y en Develieng no se comentó otra cosa durante semanas. Tanto alumnos como profesores, y hasta Arthur McFarlan, para sorpresa de los chicos, comentaban el hecho y recordaban sin cesar las aventuras, travesuras, locuras o hazañas, según fuera el caso de quien narraba, de aquel personaje junto a su hermano y sus amigos. Esto colocó a los chicos en una incómoda posición durante los meses siguientes, y les dejó claro que ser hijos de individuos que se habían convertido en leyenda antes de salir de la escuela, podía ser una carga muy pesada, ya que así como había gente que los admiraba, había quienes los odiaban y esto se hacía extensivo a sus retoños.

Sin embargo, esto fue algo con lo que se acostumbraron a vivir. Lo que sí estaba minando su tranquilidad, eran las noticias que llegaban del exterior, ya que la prensa se hacía cargo de documentar tanto como le era posible los pasos de los Arzhaelíes. Eso habría sido lo de menos, el asunto era que los chicos estaban positivamente seguros que los corresponsales de prensa no sabían ni la mitad de lo que sucedía realmente y estaban tan seguros de eso, porque habían leído las crónicas de lo sucedido en el edificio del Consejo de Estado y ciertamente era una noticia muy maquillada, ellos que habían estado allí lo sabían mejor que nadie.

Por otro lado, Lery y sus amigos eran cada más desagradables si es que esto era posible, y se habían convertido en una verdadera amenaza para Samantha.  A la salida de una clase de Alquimia, Sam caminaba acompañada por Casander, cuando Lery la detuvo.

  • Veo que insistes en hacerme la cosas difíciles, bonita  --  le dijo
  • Y yo veo que tú sigues teniendo dificultades para entender que tu presencia me enferma  --  le dijo ella y él sonrió de manera desagradable
  • Olvídalo Lery  --  intervino Casander  --  ella no está a tu alcance.

Frieg lo miró con desprecio al igual que a Mael que ya se había separado del grupo que venía más atrás, y se había colocado al lado de Sam.

  • Tampoco al tuyo Lébedev, ella tiene predilección por los traidores y los engendros que…

Pero se detuvo súbitamente y comenzó a dar muestras de no poder respirar. Los alumnos que miraban ahogaron un grito cuando vieron que de los oídos, la nariz y la boca de Lery, empezaba a salir sangre. Danny y Gail que habían sido detenidos después de la clase por el Profesor Alcemi para ser reñidos por su falta de interés en la misma, se abrieron paso a empujones hasta llegar a donde estaba la causa del atasco en el pasillo. Ambos vieron con suma satisfacción el estado lamentable de Lery y nada hicieron. Mientras que Aderyn sujetó un brazo de Sam.

  • Suéltalo Sam  --  susurró con urgencia  --  ¡Vas a matarlo!
  • ¿Qué sucede aquí?  -- preguntó una voz con enfado




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