El día despues.
El amanecer llegó sin gloria.
Elías abrió los ojos con cautela, temiendo que todo hubiera sido un sueño. Pero las palabras seguían allí, flotando en su mente como una presencia silenciosa.
Nivel espiritual: 0
Condición: Quebrantado
Salió a la calle. La ciudad seguía igual: gente caminando rápido, rostros cansados, miradas vacías. Pero algo había cambiado.
Él lo sentía.
Al cruzarse con algunas personas, una presión incómoda aparecía en su pecho. Otras emanaban una inquietud difícil de describir.
Sensibilidad espiritual activada — Nivel básico
Elías se detuvo.
—¿Esto siempre estuvo aquí?
Sí.
La respuesta no vino con voz, pero fue clara.
El mundo no había cambiado.
Él sí.