El peso de seguir
Elías pensó que subir de nivel cambiaría algo de inmediato.
No fue así.
El mundo seguía igual. La ciudad seguía ruidosa, indiferente, apurada. Nadie notaba lo que él sentía, ni el peso nuevo que llevaba en el pecho.
Nivel espiritual: 1
Estado: Llamado.
Las palabras no lo hacían sentir especial. Al contrario. Le recordaban que ahora había algo que podía perder.
Caminó sin rumbo durante horas. Cada vez que intentaba ignorar la sensación interna, esta regresaba con más fuerza. No era dolor. Era responsabilidad.
—¿Y ahora qué esperas de mí? —murmuró.
El sistema no respondió.
Esa noche entendió algo simple y aterrador:
seguir era una decisión diaria.