Ascenso Espiritual: El Elegido Del Reino

ARCO II — CUANDO EL MUNDO EMPIEZA A RESQUEBRAJARSE —Capítulo 30

La primera lección nunca es justa

El lugar no tenía letrero.

Ni cruz.
Ni nombre elegante.
Ni guardias visibles.

Y eso, irónicamente, fue lo primero que convenció a Elías de que estaba en el sitio correcto.

El edificio parecía abandonado: paredes gastadas, ventanas viejas, una puerta que crujía al abrirse.
Pero cuando Elías cruzó el umbral, el aire cambió.

No frío.
No calor.

Peso.

Como si el ambiente mismo evaluara si él debía estar ahí.

[Sistema: zona espiritual estable]
Nivel de interferencia: Bajo
Advertencia: Control emocional requerido

—Genial… —murmuró Elías—. El lugar juzga.

—Siempre lo hace —respondió una voz femenina.

Elías casi da un salto.

Una mujer estaba apoyada contra la pared, brazos cruzados, mirada afilada. No parecía mayor, pero sus ojos no coincidían con su edad.

—Relájate —añadió—. Si hubiera querido matarte, ya estarías en el suelo.

—Eso no ayuda —dijo Elías.

Ella sonrió.

—Nunca ayuda. Bienvenido.

Dentro había gente.

No multitudes.
Pero tampoco pocos.

Personas normales… con algo distinto en la postura, en la mirada. Algunos rezaban en silencio. Otros entrenaban movimientos extraños. Otros simplemente observaban.

—¿Todos ven las grietas? —preguntó Elías.

—No —respondió la mujer—. Algunos las sienten. Otros las sellan. Otros… solo limpian después del desastre.

—¿Y tú?

—Yo me aseguro de que los nuevos no mueran el primer día.

Eso tampoco fue tranquilizador.

Ella lo llevó a una sala amplia. El suelo estaba marcado con símbolos casi borrados.
Elías sintió un cosquilleo en la piel.

[Sistema: activación forzada]
Modo entrenamiento detectado

—¿Entrenamiento? —preguntó—. ¿Así, sin aviso?

—La vida no avisa —dijo ella—. ¿Por qué nosotros sí?

Antes de que Elías pudiera responder, algo se movió.

No salió de una grieta visible.
Simplemente apareció.

Una figura oscura, distorsionada, como una sombra mal hecha. No gritaba. No atacaba.
Solo existía.

Y eso era peor.

—Tranquilo —dijo la mujer—. Es de bajo nivel. Alimentado por culpa. Nada raro.

—¿CULPA? —Elías la miró—. ¿Eso existe?

—Emociones abren portales —respondió—. Algunas… crean cosas.

Elías tragó saliva.

[Sistema: entidad detectada]
Tipo: Residuo emocional
Amenaza: Baja
Recomendación: Interacción directa

—¿Interacción directa? —Elías casi gritó—. ¿Con eso?

—O aprendes ahora… o mueres después.

Elías respiró hondo.

No rezó en voz alta.
No gritó.

Solo recordó por qué estaba ahí.

Dio un paso adelante.

La entidad reaccionó. Se retorció.
El aire vibró.

Elías sintió miedo. Real.
Pero también sintió algo nuevo.

Autoridad.

[Sistema: atributo despertando]
Voluntad espiritual: Nivel 1

—Eso —dijo la mujer—. No lo pierdas.

Elías levantó la mano sin saber por qué.

—Vuelve a donde no dañes —susurró.

No fue una orden perfecta.
No fue elegante.

Pero fue suficiente.

La sombra se contrajo…
y desapareció.

Silencio.

Elías cayó de rodillas, jadeando.

—Eso fue… —rió nervioso— …terrible.

—Fue decente —corrigió ella—. Para alguien que ayer pensaba que el mundo era normal.

Elías miró sus manos.

—Esto apenas empieza, ¿verdad?

La mujer asintió.

—Esto no es una iglesia —dijo—.
Es una guerra silenciosa.
Y acabas de dar tu primer paso.

El sistema apareció una última vez.

[Sistema: progreso registrado]
Combate inicial completado
Riesgo aumentado: Sí
Retorno posible: No

Elías cerró los ojos.

Sonrió.

—Bueno —murmuró—. Ya que estamos… sigamos.




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