Ascenso Espiritual: El Elegido Del Reino

ARCO II — CUANDO EL MUNDO EMPIEZA A RESQUEBRAJARSE —Capítulo 32

La grieta que no debía existir

Elías no se dio cuenta al principio.

Eso fue lo más inquietante.

Caminaba solo, de regreso, con la mente todavía ordenada por la bendición reciente. La ciudad estaba tranquila, demasiado tranquila para la hora. Las luces de los postes parpadeaban como siempre. Los autos pasaban. La gente hablaba.

Todo parecía normal.

Hasta que el aire se tensó.

No como una amenaza directa.
Como una incomodidad profunda, una sensación parecida a cuando alguien te observa desde atrás… pero no hay nadie.

Elías se detuvo.

—No… —susurró.

Su pecho se apretó. No por miedo. Por culpa.

El sistema apareció tarde. Demasiado tarde.

[Sistema: anomalía detectada]
Origen: interno
Estado: inestable

Elías giró lentamente.

Entre dos edificios, donde siempre había solo sombra, el espacio parecía… mal doblado. Como si la realidad hubiera sido arrugada con torpeza. No era un portal completo. No era una grieta abierta.

Era algo peor.

Una grieta naciente.

—No… no, no fui yo —murmuró, dando un paso atrás.

El aire vibró, respondiendo.

La grieta se expandió apenas unos centímetros.

Elías sintió el golpe interno como un latigazo.

Comprendió de inmediato.

No la había abierto con rabia.
No con pecado evidente.

La había abierto con autoexigencia.

Con presión acumulada.
Con querer hacerlo todo bien, todo rápido, todo perfecto.

—Dios… —susurró—. Perdón.

La grieta no respondió.

Y entonces alguien habló detrás de él.

—Ajá. Sabía que era por aquí.

Elías se giró de golpe.

Un chico de su edad, tal vez un poco menor, estaba apoyado contra una pared, comiendo algo que parecía un pan viejo. Tenía ropa común, mochila gastada, y una expresión peligrosamente relajada.

—Tranquilo —dijo levantando una mano—. Si fuera hostil, ya estarías en el suelo.

Eso no ayudó.

—¿Quién eres? —preguntó Elías, tenso.

—Aprendiz —respondió—. Como tú. Bueno… más o menos.

El sistema reaccionó.

[Sistema: entidad alineada detectada]
Clasificación: aprendiz activo
Nivel espiritual: no visible

Elías frunció el ceño.

—¿Por qué no puedo ver su nivel?

El chico sonrió de lado.

—Porque no todo se mide igual.

La grieta volvió a palpitar.

—Eso lo hiciste tú —dijo el chico, señalándola con la barbilla—. No a propósito. Eso es lo peligroso.

Elías tragó saliva.

—¿Puedes ayudarme a cerrarla?

El chico lo observó largo rato.

—Puedo ayudarte a no empeorarla —corrigió—. Cerrarla… eso te toca a ti.

—¿Y cómo se supone que haga eso?

El chico guardó el pan.

—Aceptando que no eres el centro del proceso.

Silencio.

La grieta vibró menos.

Elías exhaló.

No estaba solo.

Pero tampoco estaba a salvo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.