La misión exterior
Dos días después, Elías ya podía caminar.
No estaba completamente recuperado, pero insistió en entrenar.
Mara finalmente lo llamó a la sala principal.
Había tres veteranos presentes.
Y un mapa.
—Tenemos un caso —dijo Mara sin rodeos—. Fuera de la ciudad.
Elías se tensó.
—¿Qué tipo de caso?
Uno de los veteranos respondió.
—Un pueblo donde están ocurriendo fenómenos constantes: sombras, pesadillas colectivas, objetos moviéndose solos… desapariciones menores.
El sistema reaccionó.
[Zona de anomalía potencial detectada]
Probabilidad de grieta estable: 48%
Elías sintió una mezcla de emoción y miedo.
—¿Vamos nosotros?
—Sí —respondió Mara—. Tú vienes.
—¿Yo? Pero apenas…
—Precisamente —lo interrumpió ella—. Necesitas experiencia real.
Daniel también estaba en la sala.
—¿Yo también? —preguntó.
Mara lo miró.
—Sí. Pero bajo supervisión.
Daniel tragó saliva.
—Genial… sin presión…
Un poco de risa rompió la tensión.
El viaje duró tres horas.
Mientras avanzaban por carretera, Elías notaba algo extraño.
El ambiente cambiaba.
El aire se sentía más denso.
Más pesado.
Como si el lugar estuviera enfermo.
El sistema confirmó.
[Contaminación espiritual ambiental detectada]
Nivel: bajo-moderado
Cuando llegaron al pueblo, la primera impresión fue inquietante.
Demasiado silencio.
Pocas personas en las calles.
Ventanas cerradas.
Un anciano se acercó al grupo.
—¿Ustedes son los que ayudan con… eso?
Mara asintió.
—Sí. Cuéntenos qué está pasando.
El anciano señaló hacia una colina cercana.
—Desde hace semanas… las noches se volvieron malas… pero empezó después de que cavaron ahí arriba… encontraron algo…
Elías sintió el sistema activarse con fuerza.
[Objeto de origen desconocido detectado — distancia aproximada: 320 metros]
Mara miró al equipo.
—Vamos.
La subida a la colina fue incómoda.
El viento soplaba frío pese al sol.
Cuando llegaron al sitio de excavación, lo vieron.
Un hueco en la tierra.
Y en el centro…
Una piedra negra.
No grande.
Pero emanaba una vibración opresiva.
Daniel dio un paso atrás inmediatamente.
—No me gusta…
Elías tampoco.
El sistema mostró advertencias rápidas.
[Artefacto espiritual desconocido]
Actividad interna: latente
Riesgo: impredecible
Uno de los veteranos se acercó para analizarlo.
Error.
La piedra pulsó.
Oscuridad salió como humo.
El suelo tembló.
Una grieta comenzó a formarse encima.
Más estable que cualquier otra que Elías hubiera visto.
Mara gritó:
—¡Formación defensiva! ¡Ahora!
El sistema de Elías explotó en alertas.
[Grieta en formación — clase desconocida]
Y entonces…
Desde dentro…
Algo se movió.
Una silueta.
Más grande que las anteriores.
Más densa.
Más consciente.
Elías sintió miedo real.
Pero también determinación.
Porque entendió algo por primera vez con claridad absoluta:
Esto ya no era entrenamiento.
Era guerra.