El primer uso
Elías no pensaba usar la grieta.
Eso era lo que se repetía.
Una y otra vez.
Pero el problema no era la intención…
Era la necesidad.
La alerta llegó de madrugada.
[Grieta inestable detectada]
Ubicación: zona urbana — alta densidad humana
Riesgo: expansión rápida
Elías se levantó de golpe.
—¿Dónde están los demás?
El sistema respondió:
[Equipo en misión externa]
Tiempo estimado de llegada: 18 minutos
Demasiado tarde.
Elías ya estaba saliendo.
Cuando llegó, lo vio de inmediato.
No era una grieta pequeña.
Era irregular.
Violenta.
Como si algo estuviera empujando desde dentro sin control.
Un grupo de personas estaba cerca.
Confundidas.
Algunas llorando.
—No… no… esto no…
Elías sintió la presión.
Y entonces entendió.
No tenía tiempo.
—No voy a usarla… —murmuró.
La voz respondió.
—Entonces ellos pagarán…
Silencio.
Elías cerró los ojos.
Respiró.
Recordó todo lo que Mara le dijo.
Dominio.
No obedecer.
No negar.
Elegir.
Abrió los ojos.
Y tomó la decisión.
Activó su grieta.
No completamente.
Solo lo suficiente.
Una apertura controlada.
El aire a su alrededor cambió.
La grieta frente a él reaccionó de inmediato.
Como si lo reconociera.
El sistema explotó en actividad.
[Interacción entre grietas detectada]
Sincronización parcial iniciada
Elías levantó la mano.
—Cálmate…
No estaba hablando a la gente.
Ni siquiera a la entidad.
Estaba hablando a la grieta misma.
La Resonancia salió.
Pero esta vez… diferente.
Más profunda.
Más conectada.
La grieta comenzó a estabilizarse.
No cerrarse.
Controlarse.
Elías sintió el flujo.
Y lo redirigió.
Como si moviera una corriente invisible.
Dolor.
Intenso.
El vínculo reaccionó.
La voz se filtró.
—Así es… ahora entiendes…
—¡CÁLLATE! —gritó Elías.
Empujó más fuerte.
La grieta se contrajo.
Se redujo.
Y finalmente…
se cerró.
Silencio.
Total.
Elías cayó de rodillas.
Respirando con dificultad.
El sistema tardó unos segundos en responder.
[Evento registrado: estabilización mediante grieta vinculada]
Resultado: exitoso
Costo: alto
Recompensas:
Elías apenas sonrió.
—Sabía que no iba a ser gratis…
Pero cuando levantó la mirada…
vio algo que no esperaba.
Una persona observándolo.
No era civil.
No era del equipo.
Era él.
El hombre.
De nuevo.
A distancia.
Sonriendo.