El que abrió el juego
El aire cambió en cuanto Edrik dio un paso al frente.
No era solo presencia.
Era control.
Como si el entorno mismo respondiera a su voluntad.
El sistema de Elías reaccionó al límite.
[Entidad confirmada: Edrik]
Nivel de amenaza: extremo
Recomendación: retirada inmediata
Elías no se movió.
Daniel, aún en el suelo, apenas podía sostenerse.
—…No puedes con él… —murmuró.
Elías lo sabía.
Pero también sabía algo más.
Si retrocedía ahora…
todo lo que había pasado no servía de nada.
Edrik los observaba con calma.
—Interesante… —dijo—. Dos puentes en proceso… y ninguno entiende lo que es.
Elías frunció el ceño.
—No somos herramientas tuyas.
Edrik sonrió.
—Claro que no.
Pausa.
—Todavía.
Elías sintió la marca arder.
Fuerte.
Dolorosa.
El vínculo reaccionaba.
—¿Qué quieres? —preguntó.
Edrik no dudó.
—Orden.
Silencio.
—Las grietas no son errores —continuó—. Son accesos.
—Y ustedes… son llaves.
Elías apretó los puños.
—No vamos a abrir nada para ti.
Edrik lo miró con algo parecido a interés genuino.
—Eso es lo que dices ahora.