El cierre que no cierra
Edrik observó el resultado.
Sin moverse.
Sin atacar.
Solo… evaluando.
—Bien… —dijo finalmente.
—No eres débil.
Pausa.
—Eso complica las cosas.
Elías respiraba con dificultad.
Apenas podía mantenerse en pie.
Daniel estaba inconsciente.
El sistema apenas respondía.
[Estado: crítico]
—Esto termina aquí… —dijo Elías, con lo poco que le quedaba.
Edrik negó suavemente.
—No.
Silencio.
—Esto… acaba de empezar.
Dio un paso atrás.
Y el espacio… lo absorbió.
Desapareció.
Sin explosión.
Sin ruido.
Como si nunca hubiera estado.
Elías cayó de rodillas.
Agotado.
Pero consciente.
La grieta ya no estaba.
El peligro inmediato había pasado.
Minutos después, el equipo llegó.
Mara fue la primera.
Miró la escena.
A Daniel.
A Elías.
Al entorno.
Y entendió todo sin palabras.
—…Lo enfrentaste.
Elías asintió levemente.
—Sí.
—¿Y?
Pausa.
—No gané.
Silencio.
—Pero tampoco perdí.
Mara sostuvo su mirada.
Y por primera vez…
asintió con respeto real.
El sistema apareció por última vez en el arco.
[ARCO II COMPLETADO]
Resultados:
Advertencia final:
“El equilibrio ha sido notado.”
Esa noche…
Elías no durmió.
No por miedo.
Sino porque entendía algo ahora.
Esto no era una batalla aislada.
Era una guerra en proceso.
Y en algún lugar…
Edrik observaba.
Sonriendo.
—Perfecto…
—Ya estás listo para el siguiente nivel.
🔥 FIN DEL ARCO II