Asesino de Fantasía

CHP 5

 

 

—Eres todo un espectáculo fiera...  

—¿Qué? —Parpadeo lentamente, él se está acercando cada vez más y mis nervios no ayudan en nada. De repente me separo de el cuándo el celular me salva de esta situación.

—¿De dónde viene ese maldito sonido? —Pregunta Theo.  Salgo del lago apurada y me quedo en la orilla, tomo mi teléfono y abro los ojos sorprendida al ver tantos mensajes.

75 mensajes de Cezy y 16 llamadas perdidas.

—¡Maldición me tengo que ir! —Tomo mis cosas y el libro —¡Olvide que tengo que ir a recoger la toga para la graduación! Cezy me va a matar!.

De repente siento que algo me jala y me estampó contra algo duro. —¿Niña a donde carajos vas? —Theo me tiene entre sus brazos, yo tengo mi respiración agitada mientras el parece que no hizo ningún esfuerzo.

—Necesito ir a la universidad -Tomo aire —A recoger mi toga —Intento separarme de él pero me aprieta más hacia él, puedo sentir sus torso bien definido, joder lo último que quiero ahora es tenerlo tan cerca. Si no fuera por el teléfono no sé qué hubiera pasado en el lago…

—¿Estás loca o qué? Mira a tu alrededor, huele a lluvia y las nubes están negras, ¿piensas bajar la montaña así y morir por alguna creciente o un derrumbe?  — Miro hacia arriba y odio que tenga razón.

Mierda no lo había pensado...

—¿Entonces qué? ¿Pasaremos la noche aquí? –Bufo mirando las cabañas.

—Así es –Responde como si nada, no quiero estar cerca de él y para el colmo Cezy debe estar como loca buscándome.

—¿Y si simplemente usas tus poderes y nos llevas a la ciudad? —Alzo una ceja inquisitiva y el me mira mal. Solo digo…

—No voy a gastar mis energías en ti, pero si estás dispuesta a ayudarme a recuperarlas no tendría problema alguno —Sonríe malicioso y reacciono cuando recuerdo cómo se alimenta.

—¿Aléjate de mi hijo de puta! —Lo empujó con todas mis fuerzas y en lugar de que él se moviera lo hice yo, maldito fenómeno.

—¿Señorita Jones ese es el vocabulario de una abogada? —Se burla de mí el desgraciado.

—Jodete —Le saco el dedo medio, me doy la vuelta enojada y me voy a las cabañas ignorando las estupideces que dice.

 


***
 


¡Llevamos dos horas aquí y la lluvia no ha parado, al contrario! Mientras más pasa el tiempo la lluvia se intensifica y no da señales de escampar.

—Joder, joder, joder —Doy vueltas por toda la habitación sin saber qué hacer. Ni siquiera tengo señal para decirle a Cezy que la recoja por mí. —¡Maldición!

—¡¿Te puedes callar?! ¡Llevas horas gritando estupideces y haciendo berrinche, me tienes irritado! –Grita Theo acostado en la cama de al lado, lleva dos horas echado ahí sin hacer nada, me enerva su tranquilidad.

—¡Te dije que me llevaras a la ciudad y no quisiste así que ahora te jodes! —Le gritó y él se acerca enojado a mí.

—Me importa una mierda niña, solo cállate, déjame dormir tranquilo –Me empuja y caigo al suelo, por poco y me golpeó la cabeza contra el nochero.

—Maldito fenómeno te dije que no soy una niña! —Grito furiosa, ya no puedo aguantar más esta situación, el cree que puede tratarme como se le dé la maldita gana, pero no es así.

—¡Eres una niña! ¡Tus padres no te toman enserio, ni siquiera tus amigos porque te comportas como una niña tonta! —Me grita, pero lo ignoro, tomo el libro para leer y no prestarle atención —¡Tal vez por eso tu hermano se largó! ...

Me levanto furiosa de la cama, me acerco a él y le doy una cachetada que juraría sonó en toda la cabaña, un silencio sepulcral reina en la habitación. El me mira asombrado por unos segundos, se toca el mentón y de un segundo a otro su semblante cambia a uno enojado.

Me doy cuenta tarde de lo que hice y retrocedo asustada, estoy por echarme a correr, pero él me agarra de la cintura y me tira a la cama. Bueno llego mi hora, le dejo todo lo que tengo a Cezy, mama, papa, siempre creí que fueron malos padres, pero gracias por darme la vida.


R.I.P Tracy

 

Intento pararme rápidamente, pero él me lo impide, se pone encima de mí, atrapa mis piernas con las suyas y pone mis brazos por encima de mi cabeza.  Se acerca a mi rostro y me toma del cuello con fuerza

—Me vuelves a pegar...y te mato

—No te tengo miedo desgraciado -Le escupo en la cara y su enojo aumenta, aprieta el agarre de sus manos y cierro los ojos asustada.

—¿No que no tenías miedo? –Ríe –Niña...te dije que conmigo no se juega –Se acerca a mi rostro y me muerde el mentón con fuerza. Suelto un gemido de dolor y él sonríe contra mi mejilla. —Te voy a enseñar a respetarme...

Se acerca un poco más y se fija en mi boca, roza sus labios con los míos, suelta un suspiro fuerte y en un abrir y cerrar de ojos su boca se estrelló contra la mía. Trato de apartarme, pero el afianzó su agarre y pego su boca más a la mía.

Intento poner resistencia, pero caigo cuando muerde mi labio con fuerza, jadeo por el dolor y el aprovecha eso para meter su lengua en mi boca. El roce de su lengua contra la mía me hace estremecer y sin pensarlo le estoy correspondiendo el beso.

Devora mi boca con pasión y siento que no puedo respirar, se aferra a mi boca y profundiza aún más el beso como si de eso dependiera su vida, sin soltar mis manos se abre paso entre mis piernas y restriega su polla contra mí. Gimo de placer y me maldigo por sentir esto.

—Theo... —Jadeo y él se restriega con más fuerza contra mi centro. Mete sus manos dentro de mi blusa y me acaricia el abdomen, sube despacio como si estuviera tanteando el terreno y en cuanto pone sus manos en mis tetas mi celular suena y no sé cómo, pero recupero la cordura y lo empujo, me acomodó la blusa y me alejo de él.

Sus ojos son como dos pozos negros que me miran fijamente, la respiración de ambos esta agitada y me sonrojo cuando me mira los labios. Maldición por esto no quería quedarme a solas con él, en el lago estaba tentada a dejarme llevar por la pasión del momento y ahora casi pasa algo bien jodido.

—¿Hola? —Contesto sin siquiera ver el nombre en pantalla.

—¿Tracy dónde estás? Cezy está como loca tratando de comunicarse contigo —Maldición me olvidé.

—Estoy bien Julio, en una hora estoy en casa de Cezy, dile que estoy bien

—Está bien princesa, espero que sea cierto -Sonrió por el apodo y cuelgo. Regreso la vista a Theo, pero me sorprendo porque ya no está, salgo de la cabaña y me sorprendiendo cuando veo que ha dejado de llover, ¿en qué momento paro?

A todo esto, me besa como si me quisiera devorar y se va como si nada sin dar explicaciones. Para el cómo le regresé el beso y para rematar me gustó...




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