Kiria, Ciudad Etherniux…
La luz del sol se estaba intensificando anunciando la llegada del mediodía. En la ciudad científica Etherniux, todo parecía completamente futurista, un mundo ajeno a Elandar. Las casas eran de un blanco puro con detalles plateados y dorados, el suelo estaba adoquinado de piedras blancas como la lana. Los mercados estaban abiertos, pero a diferencia del resto que eran de madera, estos estaban fabricados con aluminio y metal. Las personas del lugar caminaban por los alrededores con total seguridad.
Alrededor de las fronteras habia cámara de seguridad, láseres que detectaban el movimiento que activaban armas, las cuales disparaban con precisión. Tenías que tener un permiso directo por los Siete Grandes Concejales si querias entrar a la región.
En el medio de ese paraíso tecnológico, se imponía con autoridad y grandeza un monumental edificio de un impecable mármol blanco, la cuna de todos los inventos, y el recinto de los más grandes científicos de todo Elandar.
Dentro del recinto, por los amplios pasillos, dos figuras imponentes caminaban con gracia natural, como si todo aquel lugar les perteneciera en lo absoluto. El Lord Venaris y Ranuz.
El Lord vestía con una túnica masculina negra con detalles dorados, con un pantalón blanco, su capa negra con el emblema de Dominion brillando en dorado en la parte de atrás se movia con el viento aumentando la magnificencia de su figura. Por su parte Ranuz, vestia su uniforme de General con la capa ondeando detrás de él.
El Lord estaba sereno por fuera, pero por dentro estaba como un niño enojado por no recibir su juguete preferido.
Monólogo interno: “Esto será muy rápido para mi gusto. Por lo regular me gusta durar una semana probando los nuevos inventos, pero vine con el amargado y serio de Ranuz. Solo tres días. ¿Quién rayos puede ver toda esa hermosura en tres días? Pero ese fue el lapso que me dio Ranuz. Thanus es igual de amargado que él, pero al menos puedo durar más días aquí. Tuve que haber venido con Layne…ella por dulces me deja hacer lo que quiera y durar el tiempo que yo necesite. Y Kara es más entusiasta que yo. Me encanta la energía de esa niña. Siempre quiere ver más y más inventos. Me fascina esa emoción.”
El Lord mira de reojo a Ranuz, cuyo rostro estaba lleno de preocupación mientras miraba su Moniky.
––¿Ocurre algo malo, Ranuz? ––pregunta el Lord curioso.
––No estoy muy seguro, mi Lord. –-responde Ranuz sin dejar de mirar el Moniky. ––Muy temprano en la mañana llame a Kara para preguntar como iba en su misión y si necesitaba algún refuerzo…pero la llamada se corto de repente. No es normal esa actitud de Kara, nunca corta la llamada cuando se trata de mí.
––Infórmale a Layne para que envíe refuerzo. ––dice el Lord tranquilo.
––Eso haré mi Lord, pero primero tengo que verificar la última posición de Kara. ––la voz de Ranuz se escucha levemente temerosa. ––¿Darlia? ––frunce el ceño. ––¿Qué hace Kara en Darlia? Me dijo que estaba en Daxon.
El Lord lo mira de reojo calmado: ––Quizás escuchaste mal y dijo que iria a Daxon. Además, la pandilla de Darlia no es como las demás, son pacificos y no causan ningún problema. Se mantienen en su zona y no dejan que nadie los ataque. Ella de seguro esta bien. Si se corto la comunicación, entonces daño su Moniky como siempre, después de todo es de Kara que estamos hablando.
Ranuz suspira cansado, hasta el mismo Lord sabia de lo despistada que era Kara.
El Lord rie a carcajadas suave, y dice: ––Una vez me pidió ayuda para conseguir un nuevo Moniky con Arka. Puso una cara tan adorable que no me pude resistir.
––Mi Lord, usted es su complice. ––suspira Ranuz, mientras presiona el botón de su Moniky marcando una frecuencia, la otra línea se levanta después de tres pitidos. ––¿Layne?
––Jefe. ––la voz de Layne era suave y juguetona con un toque de burla. ––¿No me digas que nuestro Lord se fue a los golpes con los vejetes? ¿Te mando el Ejército Negro por completo o solo te basta conmigo y Thanus?
Una gran carcajada sonora se escucha en el Lord, que estaba muy divertido ante el comentario de Layne, se limpia una lágrima por la risa mientras dice: ––No, aún no Layne. Todavia no nos hemos cruzados con esos vejestorios. Pero te avisaré cuando necesitemos refuerzos. Ven con toda nuestra artillería, no escatimes en fuerza.
––Como usted órdene, mi Lord. ––dice Layne con una risa suave y cristalina. Luego se recompone un poco recuperando la seriedad. ––Bien, entonces ¿Para qué me llamas, jefe?
––¿Te has comunicado con Kara? ––pregunta Ranuz.
––No, no he hablado con ella desde anoche. ––dice Layne calmada. ––Me dijo que tenia algo muy interesante que tenía que comentarnos. ¿Por qué? ¿Qué ocurre con ella?
––Cuando hable con ella esta mañana se corto la conexión de inmediato. ––la voz de Ranuz estaba llena de preocupación. ––Necesito que mandes a Thanus a las coordenadas que te enviaré.
––¿Dónde fue su última posición? ––pregunta Layne.
––En Darlia. ––responde Ranuz.
––Bueno, si esta en Darlia no le veo el problema no son una pandilla peligrosa y de cualquier manera Kara puede con ellos. ––la voz de Layne era calma absoluta. ––Además, quizás este con sus chicos, no es necesario preocuparse.
––Pero, Layne. ––insiste Ranuz. ––Necesito confirmación de que ella está bien.
––De acuerdo. ––Layne suspira resignada. ––Iré yo. Si mando a Thanus podría provocar un mal mayor por su temperamento.
Ranuz y el Lord palidecieron de inmediato, sus rostros eran más blanco que el papel.
––¿¡QUÉ!? ––dijeron los dos al mismo tiempo.
––Layne, no puedes dejar a Thanus al frente de Dominion. ––dice Ranuz con horror. ––Podriamos perder medio ejército con él a cargo.
––Valyria estará destruida cuando lleguemos. ––dice el Lord dramático con la mirada abajo.
Layne rie divertida, y dice: ––No sean exagerados. Todo estará bien. Pero, para evitarles un infarto me llevaré a Thanus conmigo. Dejaré a mi mamá al frente de Dominion, después de todo ella es la siguiente en la cadena de mando.
Editado: 11.01.2026