Kaer´Marun, Darlia…
La calma de la mañana era el contraste perfecto al bullicio frenético y animado de la noche anterior. Las personas se mantuvieron en la feria hasta altas horas de la noche, nadie quería irse de la que sin duda alguna estaba siendo la feria del año. Durante toda la noche Kael y Layne se enfrentaron a todos los juegos de la feria, incluso a los más fáciles en los que en cada uno de ellos, ella era la gran ganadora, prendiendo más la furia de un muy humillado y derrotado Kael. Mientras los demás se mantenían compitiendo entre ellos. Brax con Theo, Luca con un muy competitivo y celoso Thanus, mientras Lyra y Kara solo observaban divertidas comiendo de una bolsa de dulces que Kara habia comprado para las dos.
La mañana apuntaba a lo que seria otra aventura, en la puerta trasera de Darlia, el grupo estaba reunido para despedirse.
Kael estaba cabizbajo, sin animo, sintiendo en los huesos las humillaciones de Layne en los juegos. Brax estaba a su lado dándole animo como podía.
––Tranquilo, capitán. ––dice Brax mientras le da varias palmadas en la espalda. ––Como diría el maestro, que esto te sirva como motivación para querer derrotarla la próxima vez. De seguro lo harás.
––No imagine que esa mocosa sea tan buena para los juegos. ––suspira Kael derrotado. ––No pude ganarle en uno solo. Ni siguiera atrapando peces. Pensé que seria una niña amargada que no le gusta divertirse.
Kara risueña se acerca a él, y dice divertida: ––Te lo advertí. Layne es muy buena con los juegos de feria. Desde que la conozco no existe feria en la que ella no haya ido. Y siempre es la ganadora, incluso le ha ganado a Thanus y Ranuz. Una vez me atreví a enfrentarla y desde ese día no la he vuelto a desafiar. Es muy competitiva.
––Tú estas muy contenta. ––dice Lyra burlona acercándose a ella. ––Tu amiga te regalo casi la mitad de sus premios.
Kara rie bajito: ––No me pude resistir. Eran demasiados lindos. Le dije que los llevara a mi casa.
Kael seguía con la mirada abajo completamente frustrado. Pero no era solo por haber perdido, habia algo más que se negaba profundamente a enfrentar.
En sus pensamientos: “¡Maldición! ¿Por qué de pronto se fueron mis ganas de acabar con ella? ¿Por qué rayos me alegraba por ella cuando ganaba? ¿Por qué me sentí tan extraño al verla feliz? ¡Rayos! ¿Qué demonios pasa conmigo? Algo debió de afectarme en esa feria.”
En ese momento la sonrisa de victoria de Layne cruza su mente, pero no estaba llena de arrogancia, habia algo más, era tan simple, y suave…tan distinta a la chica fría y arrogante que conocía. Kael sacude violentamente su cabeza para borrar esa imagen. Se mira las manos tratando de aclarar mejor sus pensamientos. Había algo en ella en ese momento que le generaba cierta curiosidad. Durante toda la feria, algo dentro de él se movia levemente cada vez que la miraba, había algo en ella que lo hacia sentir extrañamente familiar. Incluso a veces una sutil sonrisa se escapaba de sus labios sin permiso, cuando ella sonreía al tomar los premios. Pero su mente callaba, lo que su corazón le gritaba. Aquello que tanto ha deseado, lo estaba negando en lo más profundo de su ser.
Luca, Theo y Nery estaban ahí para despedirlos.
––Así que ya se van. ––dice Luca con una sonrisa triste. ––Las puertas de Darlia siempre estarán abiertas para ustedes.
Kael lo mira con una leve sonrisa, y ambos estrechan las manos.
––Puedes contar conmigo, cuando necesites ayude, gotita. ––dice Luca con una suave sonrisa divertida.
––Lo tendré pendiente, chispita. ––dice Kael burlón.
Theo estrecha la mano de Brax y luego la de Kael.
––Pueden venir las veces que quieran. ––dice Theo. ––La feria durará una semana. Asi que no se olviden en venir, aunque sea solo una vez más.
––Bueno, veremos si nos da tiempo. ––dice Brax con una leve sonrisa mientras se rasca la nuca. ––Aún tenemos un largo camino por recorrer para llegar a Edria y luego a Valyria. Claro, si los problemas y las chicas dejan de seguir a mi capitán.
––No tengo la culpa de eso. ––dice Kael como un niño mimado, mientras se cruza de brazos haciendo un leve puchero. ––Además, que culpa tengo yo que las diosas me amen. No es un problema, es una bendición de los cielos, permitirme que las diosas me rodeen sin yo pedirlo.
Kara ríe divertida, mientras Lyra rueda los ojos con una sutil sonrisa traviesa.
Nery abraza a Lyra y Kara al mismo tiempo. Ambas chicas le corresponden el abrazo.
––Pórtense bien y no se metan en problemas. –-dice Nery con suavidad sin soltar el abrazo. ––Son buenas niñas, sé que estarán bien. ––luego mira a Lyra con leve picardía. ––Mi niño me dijo que serias la futura madre de mis nietos. ––le guiña el ojo. ––Asi que a ti te veré pronto.
Lyra la mira atónita, luego dirige su mirada, fulminando a Luca, esté le sonrie descaradamente mientras le guiña un ojo.
En ese momento mientras el grupo mantenía la última charla antes de la partida, dos figuras salieron de la puerta trasera del pueblo.
––¡Rayos, capitán! ––dice Ryner molesto, sosteniendo por encima de sus hombros el brazo de David. ––¡Te dije que no bebieras tanto!
––No grites, mocoso. ––dice David sosteniéndose la cabeza mientras intentaba no caerse por el mareo. ––No ves que tengo resaca, además ¿Por qué seguimos aquí? Pensé que me llevarías de vuelta a casa. Ay, pero que mal servicio.
––¡No seas idiota! ––Ryner estaba muy enojado. ––Llamé a la abuela Josie para que mandará a alguien por nosotros, y me dijo que volvieras con tus propios pies para ver si asi aprendes a no tomar de más.
––Esa vieja bruja. ––suspira David con sarcasmo. ––Se quiere deshacer de mi. Lo sé, ella me quiere muerto. Pero no le daré ese gusto. Regresaremos a pie a casa. Le demostraremos que somos fuertes y que nadie nos va gobernar, menos esa bruja. ¡Vamos muchacho, llévame a casa!
––Eres un caso perdido. ––suspira Ryner cansando.
Editado: 11.01.2026