Atlas: un inventario que trata de leer el mundo con poesía

Mariposa

Será el azar supongo, o la rara casualidad de que solamente basta un dominó o el leve aliento del viento para dejarte una marca que conservarás.

Y aunque sea con melancolía o con un toque de nostalgia e inconmensurable felicidad, cabe recalcar que dicho sentimiento surge de una casualidad.

A veces cuando vamos por el camino menos habitual o el típico choque de libros se tatúa un sentimiento que siempre guardarás, una mirada y un momento que reposará bajo los soplos de tu alma.

Supongo que hace parte del raro guión que maneja la vida, en el cual no hace falta una narrativa épica para que sea especial.

Es cuestión de disfrutar, una sucesión de casualidades que me hacen estar acá, que me llevaron a el idilio errático, a un éxito prematuro, a compañeros leales y a la esperanza de que mi sueños se lograrán.

Y con todo eso me doy cuenta que el tiempo se alinea con nuestros pasos, siempre vamos hacia adelante aunque creamos que empezamos a retroceder.

Por eso nos lanza señales implícitas de que algo cambio.

Heraclito tenía razón, el agua nunca es la misma y el hombre tampoco, pero creo que nunca nos percatamos de lo que cambio.

Solo nos sumergemos en el río y nos dejamos llevar por una corriente que a veces choca, el viento que no para y un marea que reposa.

Y no hay destino, o eso es lo que creo, porque podemos dirigirnos al mar o quizá desembocar en otro lado.

No tenemos el control, por eso tenemos fé en un Poseidón para que nos guíe, pero no es el, lo hace una norma que no entendemos porque no está escrita en ningún reglamento.

El no nada con nosotros, solo observa como navegamos sin navío.

y terminamos donde estamos no porque debía ser así o por alguna norma mágica, solo sucedió.

No hay una historia de amor ya preparada o una batalla perdida premeditada

Pero creer eso parece ser la forma de convercernos de que el cambio si existe, porque alguien lo toca.

Pienso que no es una causa, es un efecto.

Ese es el punto.

una puerta sin abrir, un beso sin dar o un paso en diagonal pueden formar un bello sociego o un sucio caos.

Pero no podemos frenar y modificar, porque cuando el agua se estanca significa que la metáfora llegó a su final.



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En el texto hay: poesia, filosofia, psicologia

Editado: 05.01.2026

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