Es raro pero al mismo tiempo cómodo
ser un pirata sin experiencia en un vasto mar por explorar.
Que observa con desilusión su proa y timón,
aunque un giro brusco lo hizo toparse de frente
con la Luz de una bella luna.
Pero distinta a la de sus noches recurrentes:
no había nubes que la bloquearan,
porque su brillo era tan cegador que estas mismas se apartan.
Quedó embobado admirándola,
anhelando que esa luz no se apague.
Su luz es más hermosa que la de cualquier tesoro bajo el océano.
¿Por qué nadar si la belleza la tengo por fin de frente?,
me dije al verte.
Es inefable e irónico, porque es algo raro de ver,
que en ningún rincón del universo se puede apreciar.
¿Estoy acaso observando la singularidad
que tanto investigan los astrónomos?
Porque desafía todo:
la luz del sol, la inmensidad de Júpiter
y hasta a las sombras que habitan en mi habitación.
Y temí,
temí que esa claridad fuera un espejismo,
que el oleaje cruel me la robara de un soplo,
o que mis ojos cansados dejaran de sostenerla.
Pero no…
ahí seguía, intacta, desbordando eternidad,
como si hubiese elegido ser faro solo para mí.
Entonces comprendí:
no era yo el pirata perdido,
sino un viajero destinado a hallarte en esta travesía.
Y si el mar decide hundirme,
que sea bajo el embrujo de tu resplandor,
pues nada me aterra ya,
cuando la inmensidad se curva
y se rinde ante tu luz.
Comprendí al mirarte,
que no todo lo hermoso se conquista,
ni todo lo eterno se posee.
Algunas luces solo existen para ser contempladas,
para recordarnos que incluso en la deriva
puede haber calma.
Así, sin cadenas ni anclas,
me basta saber que tu fulgor existe,
y que mientras brilles,
mi viaje nunca estará perdido.
Nota del autor:
Este poema fue escrito hace un tiempo y es dedicado a una persona que, por el momento, no se encuentra en mi vida.
Lo dejo aquí para inmortalizar su voz.
Fue el primero que escribí basado en su imagen, y ella lo escribió junto a mí.
Son dos voces que hablarán eternamente.
Donde sea que estés, te deseo suerte y cuando llegue el momento, ojalá puedas descansar en paz.
Siempre existirás en estos versos.