“ la sonrisa es el idioma de los hombres inteligentes”
Alison vio a los cinco adolescentes sentados a la vista de sus padres en su oficina. La mirada de los padres fue severa, los chicos se vieron apenados, casi oprimidos por sus propias palabras.
“Eso no lo hicimos nosotros”
“Fue ese criminal de la feria”
“Queríamos robar la ropa de cuarto año, era nuestra broma de último año”
— ¿Broma? Eres un idiota, ¿Cómo se te ocurre hacer eso en tu último año?
— Conseguiste entrar a ingeniería, ¿quieres que te quiten tu lugar?
— Directora Alison, ¿podemos solucionar esto?
Alison resopló, al intentar acomodar su hombro y buscar aire cuando estiró su cuello.
— No hay forma … Esto no lo hicieron sus hijos
Su calma detuvo la pelea de padres- hijos, no pudo hablar en un inicio, vio la pantalla del computador, cada cámara tenía estática excepto las grabaciones donde ella aprecia.
«¿Me está distrayendo? ¿O quiere burlarse de mí?» pensó tan rápido mientras su mano terminó en la cadera.
— Pero no se preocupen, sus hijos van a graduarse y podrán seguir con sus vidas con normalidad.
— Entonces, es enserio que hay un criminal? — preguntó un padre.
Permaneció estoica, aguantó un segundo suspiro antes de separar sus labios para responder. Pero, dos golpes en la puerta la interrumpió.
Con manchas de pintura amarilla en el cabello y su traje, Javier Sandoval vio a cada uno de la oficina.
— Directora Alison — llamó el hombre al acomodar su corbata—. Buenos días, soy el abogado de la escuela.
Cada familia se enderezó a su entrada, a pesar de su aspecto cómico su expresión se endureció. Cejas fruncidas y mirada con la posibilidad de matar a cualquiera se detuvo a lado de la mujer.
— Disculpen, pero necesitaremos saber que vieron sus hijos inocentes. Será una pequeña entrevista.
Las madres exhalaron en relajación.
— Pero primero, por favor esperen afuera.
— Espera — un hombre alzó la voz—. ¿Qué hay de ese criminal?
— lo encontraremos — anunció él—. Por que mi hijo también fue afectado hoy, y por qué, el año que viene será buen año para este colegio.
Alison apenas sonrió cuando intercambiaron miradas.
Por otro lado, entre adolescentes con polos de diferentes colores, Talia caminó por la escalera norte.
Ningún adulto, ninguno que parezca querer esconderse. Fue entonces que tomó su celular.
— No hay nadie por aquí, punto ciego 3 nada.
Dejo un audio. Arthur lo vio desde su celular, entre los arbustos límites de la reja escolar y a lo lejos, en las escaleras hacia el campo deportivo, su Bruno alzó el brazo.
— por las rejas no hay nada — envió audio.
Por el otro lado del colegio, Corni volteó a una esquina, sin ninguna cámara cerca.
— el punto ciego 1 está vacía — envió audio.
Mientras tanto, Theo vio a Kayle hablar con un grupo de chicos de béisbol, y luego volteó por el patio secundario y escalera sur.
— la escalera sur está vacía — susurró en el audio.
Cada audio, rebotó en el celular de Andrew. Sentado en la bodega, con una laptop frente a él, escuchó cada una conversación.
“ lo encontraremos —la voz de Javier Sandoval aparecio—. Por que mi hijo también fue afectado hoy, y por qué, el año que viene será buen año para este colegio.”
“Mi hijo menor sigue estudiando aquí. ¿Cómo están seguros de eso? — se escuchó a una mujer”.
“ porque no es un criminal de verdad — habló Alison”
Hubo un silencio, Andrew subió el volumen del computador y empezó a grabar.
“Ese criminal, posiblemente es un ex estudiante que estamos investigando. Y sobre el próximo año, las condiciones para los alumnos serán mejor”.
“Sé que ya no tiene inversiones —dijo otra mujer”.
“No, aunque es confidencial —divagó Alison— el nuevo inversor principal ofrecerá porcentajes de beca para diferentes casos”.
“En todo caso — interrumpió Javier— por favor, esperen afuera. Serán atendidos por mis empleados”.
Se escuchó la puerta abrirse y después de unos segundos, el golpe de la puerta.
“Alison”
Andrew volvió a subir el audio.
“No puedes hablar de ese accionista — se quejó Javier—. Alejandro me dijo que aún no firman contrato”
“No voy a perder a los matriculados —Alison gruñó—. Es suficiente con los profesores que se fueron como cobardes”
“Escucha, ahora mismo el titular del colegio es Alejandro. Ya hice mi trabajo al eludir a esos padres, pero no voy a meterme en más problemas tuyos”.
Los fuertes pasos de la suela del zapato se volvieron leves en el audio. Pero esa vez, la puerta no se abrió.
“Tengo una nueva familia que cuidar y debo hacer que Theo me respete más”
Apenas se pudo escuchar, pero en el rostro arqueado de Andrew se reflejó su asco en las palabras del novio de su madre.
Terminó el audio y lo envió.
— Pero qué narcisista es ese hombre — suspiró— con razón Theo me pidió ser estratega … Mejor le aviso.
Por otro lado, en los bebederos del campo Theo revolvió su cabello pelirrojo mojado, aún con gotas de pintura amarilla, sus ojos no dejaron de ver a Kayle hablar con un grupo de chicos,entre ellos a Tom, demasiado cómodo a lado de la joven de ojos verdes.
Vestidos con un polo naranja y manchados de pintura. Cada vez que intercambiaba miradas con él, se alejaba.
Como una advertencia demasiado silenciosa.
Fueron solo segundos en total silencio y una mirada asqueada que terminó cuando vio a la joven despedirse.
— Theo — Kayle anunció a un metro de él—. Ellos no vieron nada.
Theo dio media vuelta, dejando a la vista pintura en su cuello. Sin ver la burla de la joven, él partió camino. Arrastró su pie enfadado, levantando la tierra en su camino bajo la sombra de la escalera.
— ¿estás molesto?
Kayle no dejo de verlo, el rostro del chico ya no tenía una sonrisa inocente de adolescente revoltoso, sus movimientos eran muy firmes.