La noche había sido larga, como casi todas últimamente. Apenas y había dormido unos minutos entre pensamientos ansiosos y vueltas en la cama.... Sus ojos ardían, y su cuerpo seguía igual de cansado. Pero el despertador sonó implacable: era el primer día de regreso a clases.
Alice se sentó en el borde de la cama, suspirando profundo. Una parte de ella solo quería seguir durmiendo, pero otra le recordaba que no podía seguir huyendo. Tenía miedo, sí… pero también una chispa, pequeña, le decía que quizá algo bueno podría pasar hoy.
Así que se levantó, se arregló con lentitud, y salió de casa. Sonrió levemente, con ironía y resignación.
—De vuelta al colegio —murmuró—. Se acerca otra batalla.
¿Por qué? ¿Cómo era Alice en el colegio? ¿Qué cosas se le complicarían? Pues ella al igual que muchas personas le costaba comunicarse.
Era tímida, realmente muy tímida y solía guardarse mucho. Era introvertida... y muy poco social. No sabia como acercarse a las demás personas y hablarles. Alice sentia que todo su cuerpo se ponia frío y temblaba cada que llegaba a un lugar con mucha gente. Sentia el peso y el miedo cuando le tocaba acercarse a alguien. No sabia cómo expresarse o por dónde empezar, y muchas veces por más que lo intentaba no le daba ni para moverse del lugar en donde estaba. Su boca se cerraba y su cuerpo se paralizaba.
Su mente viajaba a otros lugares abandonando por completo su cuerpo. No solía encontrar una solución, por lo que prefería callar, y tratar de no hablar.
Pero... ¿si Alice hablara, qué pasaría? Pues lo haría, pero con palabras temblorosas y dudosas, donde no sabria cómo responder. Y al tomar decisiones que impliquen socializar con los demás o buscar compañeros para hacer grupo, su cuerpo se pone en modo estético... no puede moverse y no sabe qué hacer, se ve como una presa que puede ser deborada en cualquier momento por los errores que podria cometer y las críticas que podría recibir. Esto hace que se sienta en modo defensa constantemente....
Pero cualquiera quisiera cambiar esa forma de ser. Hablar de forma normal con las demás personas, poder expresarse como quieras, lo que sientes y las ideas que quieres dar a conocer. Querer ser sociable y superar todo lo que te detiene a compartir con los demás. Y no sé qué pasa o por qué nos volvemos asi, ¿como hay personas que tiende cambiar rotundamente?. Cuando antes podían hablar más y tenian amigos con facilidad, pero de un momento a otro no pueden compartir sin que se les complique hacerlo. No puedes voltear a ver a una persona con normalidad, y el solo hecho de tener que temer todo el tiempo de que una persona se te acerque y te pregunte sobre esto o aquello, y no saber cómo responder, es agotador y muy difícil... Es un temor que te asecha.
Te preguntas si algún día volveras a ser alguien “normal”, sin tantos miedos por el entorno que te rodea. Esperando lograr un cambio: ser un poco más abierta, amarte a tu manera y poder ser siempre, pase lo que pase, tu mismo.
A alice en el colegio siempre se le ha complicado tener amigos, y realmente es de pocos conocidos. Pero espera con gran esmero que este año pueda ser mejor para ella....
Se preparó muy bien para su primer día… o eso penso, ya que los cambiaron a otra sede y termino perdiéndose en busca de su salón de clases.
Casi que no llega, pero tomó fuerzas de voluntad y terminó preguntándoles a los estudiantes con los que se cruzaba. Y gracias a Dios, fueron tan amables que le guiaron. Se alegró mucho por el solo hecho de haberle hablado a tantas personas, aunque a la misma vez sintio mucho temor. Más sin embargo, esto era una cuestión importante, y logro llegar, poniendo en práctica las direcciones dadas por los estudiantes.
Al llegar al salón pudo sentir todas las miradas de sus compañeros y del profesor en ella. Saludo y rápidamente se dirigió a un asiento.
Realmente se percató que había pocas caras conocidas, y no sintió alivio alguno, ya que con ninguno de ellos solía tener una fuerte amistad. Solo eran "compañer@s y nada más”. Sintió nerviosismo, pero logró intentar adaptarse de poco a poco.
La presentación de el profesor terminó, y cada uno se despidió yéndose a casa. Alice se preguntaba cómo serían los demás días… y esperaba poder sobrevivir a ello.
---
Al igual que Alice tenemos luchas constante con nuestro diario vivir, ya sea por compartir con los demás o no saber cómo comunicarnos... Pero ten en cuenta que puedes avanzar de poco a poco realizando pequeños logros, si fijamos nuestros objetivos podemos ir superando nuestros temores.
"Cada día y cada cosa que pasa es una oportunidad que
tenemos para superarnos. Así que intenta eso que tanto te limita."