Es sábado por la noche, las siete para ser exactos y el vuelo de regreso a Los Ángeles fue bastante cansado para Niky. No siente el cuerpo y las piernas le duelen. Dos semanas en el extranjero y de vuelta a la realidad.
Ella no quería que terminara y sin embargo tuvo que volver a la rutina. Tomó su equipaje con muy pocas ganas y se dirigió con July y Jonh. Clarisse en una rabieta que hizo se regresó antes.
Juntos caminaron hacia el estacionamiento donde Scoot el hermano mayor de Jonh los espera. Fue la primera que dejaron en su departamento. Son casi las nueve y apenas se disponía a sacar algunas cosas cuando el teléfono sonó.
Al ver el registro su corazón casi se le sale de la emoción. Es Andros. Él regresó una semana antes porque debía presentarse en la universidad para los trámites finales. Tomó la llamada y al escuchar su voz sintió una gran sensación de alegría. Lo extraña y quiere su compañía. Sin embargo verlo por el momento es imposible ya que él tiene varias cosas que atender antes de poder escaparse y verla. La muerte del señor Andros le ha dejado con muchas responsabilidades y una enorme carga.
—Hola guapa ¿Cómo fue el viaje?—, preguntó.
Andros del otro lado de la línea está acostado. En Boston son las doce y media de la noche. Tiene rato viendo el televisor esperando que el vuelo de Niky llegue a Los Ángeles para hablar con ella y saber cómo le fue en el viaje.
—Agotador—, respondió—. ¿Me creerás si te digo que no siento nada?
—Te aseguro que si me tuvieras cerca sentirías todo —, fue su respuesta y la risa de Niky retumbó por el teléfono— Me gustaría que estuvieras aquí.
Ella suspiró para sus adentros. Andros ya le había pedido que fuera a Boston. Pero ella siente que no es prudente. No quiere presionar la situación. Si Mel se entera la odiará el doble.
—Te quiero ver—, comentó él.
—Yo también—, respondió ella.
Maldita distancia pensaron ambos, pero ella teme que sean vistos.
—Toma el primer vuelo y ven. Te hago la reservación—, le dijo Andros pensando en la plataforma de viaje de la empresa que tiene excelentes descuentos para el personal.
Pero él no usará la plataforma, al menos por ahora.
Definitivamente él puede sostener esos viajes constantes. Su padre todo el tiempo viajaba a Los Angeles y no por eso quedó pobre.
Por otro lado Niky no debería atrasarse en el colegio ni en ninguno de sus otros cursos si quiere terminar en el tiempo planeado. Las clases empiezan el lunes. Definitivamente ella puede faltar un día a clase y Andros no puede faltar a su graduación.
—No lo sé. Déjame ver que puedo hacer—, dijo finalmente.
Es un vuelo de seis horas y Niky lo está considerando.
Por su parte Andros le da pena pedirle eso, pero quiere verla también. Él viajaría pero no puede dejar de ir a su graduación. Sabe que pedirle que venga es demasiado.
Ella desea verlo tanto. Un día completo con él vale las seis horas de vuelo, y celebrar su graduación, así que su mente ya está planeando como hacerle sin afectar sus estudios. Sabe que a la graduación no puede ir para estar con él durante la ceremonia o ser vista. Mel está allá, y la señora Forbes supone también irá. Poco hablaron de eso Andros y ella, pero Niky está segura que si alguna la ve se pondrá feo. A Niky eso no debería importarle, pero lo hace, porque si fuera otro tipo de personas se presenta y punto.
Niky y Andros hablaron por unos minutos más hasta que se despidieron. Ella se sentó en la cama dándole vueltas a la idea de ir a Boston. Si encontraba vuelo muy temprano, a las seis por ejemplo, aunque fueran seis horas de vuelo, llegaría allá a las nueve de la mañana. Sin duda les favorecerá la diferencia horaria. Miró el teléfono. Le dio algunos giros y después buscó en la aplicación de vuelos. Hay uno a las seis de la mañana y luego otro hasta las once. Ambos con tres lugares cada uno. Se preguntó que hacer a si misma en voz alta.
De repente el vuelo de las seis ahora tiene dos asientos. Le mandó mensaje a Andros con el enlace del vuelo, porque él le dijo "si te animas te hago la reservación"
Andros recibió el mensaje y sin perder tiempo ingresó los datos de Niky haciendo la reservación, posteriormente le mandó la captura.
Al día siguiente en Boston, Andros se alista para recibir a Niky. Mira el reloj una vez más. Ella salió a las seis de la mañana hora de Los Ángeles, y a Boston llegará poco después de las nueve.
Salió de la habitación y vio a su madre que está leyendo un libro en la sala sentada en el sofá individual, Mel está acostada en el sofá grande. Son casi las ocho de la mañana y le sorprendió ver a Mel levantada en domingo tan temprano. Eso se debe a que su hermana no salió el día antes por la noche. Y fue porque su madre está con ellos e intenta pasar tiempo con su mamá.
—¿Vas a salir?—, preguntó su madre con la ceja levantada.
Andros conoce esa expresión y significa que no está de acuerdo. Como no lo ha estado en varias cosas durante la semana que lleva con ellos. Él pensó se iba a hospedar en un hotel.
Suspiró.
La culpa la tiene Mel que le pidió se quedara con ellos. Él sabe que ella intenta hacer un acercamiento entre madre e hijo. Lo cual es casi imposible porque la señora Emma Forbes, su madre, no acepta la forma de pensar o de actuar de aquellas personas que no lo hacen como ella. Y Andros es una persona de esas, y su madre no tolera que le lleve la contraria.
—Saldré con unos amigos. No me esperen despiertas—, dijo lo último para molestar a su mamá. Además es cierto. No piensa dormir en el departamento y lleva una pequeña maleta en la mano.
—Pensé que íbamos a desayunar juntos.
Comentó la señora Emma, pero Andros está viendo a Mel que alzó la mirada hacia él, pero no dijo nada. Ella sabe que no va a salir con sus amigos, ya que ellos se han ido el fin de semana a otro lugar, Mel le sonrió como no creyéndole pero lo dejó pasar. En cambio la señora Emma lo miró no muy contenta.
Editado: 24.03.2025