¿aún me odias?

12) POSDATA: TE AMO

Tres semanas después...

Para Niky que Andros esté viviendo en Los Ángeles es fantástico. La mayoría de los días se queda a dormir en su departamento o ella en el suyo. No siempre terminan enrollados en la cama. A veces simplemente se abrazan después de platicar como les ha ido durante el día. Otras veces terminan enredados entre las sábanas, porque el mejor insomnio que pueden tener es aquel en dónde se la pasan encima o debajo uno del otro.

Es sábado y a Niky le toca reunión de amigas, y también se levanta más tarde. En los últimos meses ha faltado a dichas reuniones por pasarla con Andros.

La reunión de amigas es con July. Quien está feliz de poder acaparar a Niky nuevamente los sábados. Ahora hay una tercera integrante. Mel y July se han entendido a la perfección.

Mel ha llegado el viernes pero prácticamente no se vieron porque ella salió con Scoot. Otro con quién se ha entendido muy bien. Niky y July ya le han preguntado si entre ellos hay algo, Mel les dijo que no, y son solo amigos. Sin embargo la madre de Scott piensa que duermen juntos y nadie le quita eso de la cabeza. Además Mel le cae bien y a su hijo seguido lo vacila con ella. Lo que no es mentira es que se gustan y todos lo notan, pero nadie entiende el rollo que traen.

Niky se metió a la ducha planeando un baño de burbujas muy relajante. Lo necesita. Su vida diaria es bastante acelerada y con Andros ahí la mayoría de sus noches son intensas. Hasta parece que viven juntos. Y si vivir en pareja es eso, le gusta y se puede acostumbrar. Además Andros hace todo lo posible porque asi sea. Tiene bastantes detalles con ella, y está encantada de la forma en que la trata. Hay pequeños detalles importantes para ella que él deja: como una nota en su auto diciendo “te amo”, la flor por las mañanas, los mensajes calientes y atrevidos, y hasta cuando se mete a la cocina para ayudarle a preparar un desayuno exprés, o las veces que la nalguea diciéndole "que rica estás o que buena te ves".
Niky salió del baño después de una hora. Son las once de la mañana y Andros duerme a pierna suelta. La noche anterior se la pasaron en casa y no salieron. Vieron películas, estuvieron tomándose unas cervezas, se embriagaron un poco y luego cuando se fueron a dormir cayeron como piedras.

Niky trató de no hacer ruido para no despertarlo al arreglarse. Se puso una falda ajustada de vestir color azul y una blusa corte en U al frente con abertura atrás color amarillo chillante. Buscó unas copas auto adheribles para no usar sostén. Sus senos no son pequeños, usa copa grande, talla chica. Tampoco son demasiado grandes. Andros suele decir que siente como si agarrara dos pelotas de béisbol pero que a diferencia de las otras las de ella no las quiere soltar.

Niky se acomodó las copas y se dirigió al tocador para peinarse. Después se puso un poco de rímel y delineó sus ojos. El labial es rojo discreto y finalmente fue por los zapatos. Tiene unos del mismo color que la blusa. Se los puso y tomó el bolso azul.

Niky mide 1.78 CM de estatura y se ha puesto unas plataformas de 14 CM. Con esos tacones está dos centímetros arriba de la estatura de Andros. Es bastante alta y más de una persona se le ha acercado para preguntarle si le interesa el modelaje. Nunca le han agradado esos concursos.

—¿Ya te vas? —, le dijo Andros parándose y dirigiéndose al baño.

—Aún tengo que pasar por Mel y luego por July. El taxi viene en media hora.

Usa taxi por si se toman unos cuantos tragos.

—¿Qué hora es? —, preguntó Andros recargado en la puerta mientras se cepilla los dientes.

—Son las once y media flojo —, le dijo Niky mientras él se da vuelta para enjuagarse la boca.

Salió del baño secándose la cara con una toalla y se volvió a tumbar en la cama boca arriba poniendo el antebrazo sobre los ojos para cubrirse la luz.

—Me siento con energía y descansado, como si hubiera dormido toda la noche a pierna suelta—, sus labios se extendieron en una enorme sonrisa porque efectivamente de acción no hubo nada—, ¿aún te queda tiempo? —, preguntó y después hizo una mueca cuándo Niky negó con la cabeza.

—Aprovecha para terminar ese proyecto que te ha estado quitando el sueño toda esta semana.

—El sueño me lo quitas tú. Por cierto te ves muy bien.

—Gracias —, ella sonrió porque él no le quita la mirada de encima.

Niky miró la hora. No hay tiempo.

—Ni siquiera tendrías que quitarte la falda, o las zapatillas.
Niky se le quedó mirando mientras Andros se palmea ambas piernas invitándola a subirse. Le guiñó un ojo y le sonrió de tal forma que la encandiló pensando que Mel y July pueden esperar media hora más, y caminó hasta la cama.

—Me voy—, dijo Niky acomodándose la falda después de salir del baño y enjuagarse. —Te veo al rato —, comentó dándole un beso pero él la sujetó por la cabeza con suavidad y le dio uno más largo.

—Me siento usado —, dijo riendo.

—Ahora eres un hombre motivado, listo para terminar ese proyecto que tienes —, le contestó y le dio otro beso.

—Me vuelves loco —, exclamó recargando la frente sobre la de ella —. Te amo.

Niky caminó hacia la puerta pensando que sus amigas van a matarla. Se ha tomado más de media hora. Caminó y se miró en el espejo pasándose el peine nuevamente y acomodándose la blusa. Su cara de satisfacción parece el de una recién cogida pero de esas a las que dejan bien servidas. Se rió, tomó su bolso y le aventó un beso a ese hombre que la pone al cien y está acostado sonriendo de oreja a oreja.

Llegó el lunes y retomaron sus actividades diarias. La primera clase de Niky es a las ocho así que por las mañanas siempre sale antes que Andros. Él se va a la oficina como a las nueve y se hace treinta minutos desde el departamento de Niky, y diez desde el suyo, pero le gusta la ruta larga. Lo despidió con un beso y tomó las llaves del auto y el bolso.




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