Seis años después...
Niky y Andros están sentados en la alfombra de la sala hojeando el álbum de fotos. Sus fotos, de su boda cuatro años atrás. Pará muchos casarse joven es no disfrutar. Pará Niky solo ha sido perfecto. Ella quería y deseaba estar con Andros.
Actualmente las parejas viven primero en unión libre y ya como a los 30 se casan, y como a los 35 tienen hijos. Si es que se casan y tienen hijos. Y esta la otra parte que a los 18 o antes ya tienen un hijo, donde ella vive con los padres, él con los suyos y al bebé pues que lo cuiden los abuelos. La cuestión que Andros quería casarse y ella también. Y así fue como entraron a la segunda etapa de sus vidas. Porque la primera fue el tiempo que vivieron juntos en unión libre.
—Has sido la novia más hermosa que he visto—, le dijo él cuando pasaron una de las tantas fotos de aquel grandioso día.
Niky se sentía radiante, hermosa aquel día y muy feliz. Su mente viajó al día de su boda...
—Niky... Apúrate o llegas tarde a tu propia boda. Andros pensará que lo dejaste plantado—, le dijo su madre terminando de poner el único adorno que llevaría en el pelo.
La última prenda que faltaba para estar lista: dos peinetas de oro blanco con zafiros y un diamante que perteneció a su abuela paterna. Alguien tocó a la puerta.
—Niky, la limosina ya llegó por ti—, le dijo Mel.
Niky sentía tantas cosas en el pecho. Emoción, euforia, ganas de llorar, de gritar pero todo de felicidad. Inmensa alegría. Cuando su madre terminó Niky se paró viéndose en el espejo. Blanco, corte sirena, escote que bajaba hasta el ombligo y cubierto con una fina tela de organza bordada de hermosas piedras de cristal que brillaban con la luz. Desde que lo vio se enamoró. Dicen que el blanco refleja la pureza de la mujer... Pero si de esa pureza hablaban Niky tendría que ir de negro. Pero si es de la pureza del alma, entonces el blanco era su color.
Y luego vino el momento donde caminó por la alfombra cubierta de pétalos de rosa, fue la mejor caminata que dio en su vida. Porque al final estaba él. Parado vestido de negro en contraste con el suyo. Guapo, el más guapo de todos los hombres. Las manos le sudaban y del brazo de su tío Thomas el hermano de su mamá, recorrió el tramo que los separaba. Él la entregó y cuando ella tomo la mano de Andros se sintió en casa. Andros le había sonreído de esa manera que la derrite y le encanta.
El sacerdote habló al instante.
—Andros y Nicole ¿Vienen a contraer matrimonio con entera libertad?
—SÍ.
Respondieron al mismo tiempo.
—¿Se comprometen a amarse y guardarse mutua felicidad durante toda la vida?
—SÍ.
—¿Están dispuestos a recibir responsablemente los hijos, fruto de su amor?
—SÍ.
—Unan sus manos y expresen su consentimiento ante Dios.
Andros y ella se miraron mutuamente tomándose de la mano.
—Yo Andros, te acepto a ti Nicole como esposa y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y amarte y respetarte todos los días de mi vida.
—Yo Nicole, te acepto a ti Andros como esposo y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y amarte y respetarte todos los días de mi vida.
El sacerdote puso su mano sobre las de ellos.
—Lo que Dios acaba de unir; que nunca lo separe el hombre. Los anillos por favor.
Mel se acercó con la cajita de los anillos. Andros tomó uno y se lo puso en el dedo anular junto al del compromiso que le dio seis meses antes.
—Nicole, recibe este anillo como signo de mi amor y de que siempre te seré fiel.
Ella tomó el otro y se lo puso en el dedo anular a él.
—Andros, recibe este anillo como signo de mi amor y de que siempre te seré fiel.
—Sus votos por favor—, continuó el sacerdote.
Ella había estado tan nerviosa que tuvo que respirar profundamente antes de empezar.
"He viajado muy lejos a través del mar agitado. He visto vidas que se hundieron y también personas que han vivido felices, pero la verdad que encontré en todos los lugares que visité es que he sido hecha para ti, y tu has sido hecho para mí.
He alentado esperanzas e intuiciones y he andado sin dirección. He conocido personas extrañas en extraños lugares y he perseguido sueños aún más extraños, pero la única certeza que he encontrado en todos los rostros que he visto es que he sido hecha para ti, y tu has sido hecho para mí.
El mundo gira y gira y las preguntas nunca cesan, pero la realidad es que todo se reduce al amor, y la única respuesta que he encontrado, lo único que siempre sabré es que he sido hecha para ti y tu has sido hecho para mí. Te amo Andros"
Ese día mirándolo a los ojos quiso llorar. Por todo lo que habían vivido y por el camino que aún les faltaba recorrer. Una lágrima recorrió su mejilla y Andros la atrapó con un dedo, después tomó nuevamente su mano y la apretó suavemente para decir sus votos.
"Niky, quiero que nuestras vidas sean compañeras eternas de aventuras inigualables, que nuestros cuerpos sean amantes sinceros hasta el fin de nuestros días. Y aunque no puedo cambiar algunas cosas del pasado, si puedo prometer que estaré en tu futuro para celebrar tus triunfos como si fuesen los míos y sujetarte fuerte si en algún momento tenemos que enfrentar dificultades. Y no tengo que pensarlo dos veces porque tú eres definitivamente, el amor que yo esperada. Y te escogí a ti porque me di cuenta que valía la pena, valía los riesgos… y valía la vida. Te amo"
Ella no pudo evitar que las lagrimas corrieran por sus mejillas. Tantas cosas han pasado.
—Los declaro marido y mujer, hasta que la muerte los separe. Puede besar a la novia—, concluyó el sacerdote.
Y ahí está en el álbum la foto donde Andros tomó su barbilla y la besó. Ver es recordar.
Ellos siguieron hojeándolo hasta llegar a la ceremonia. Su mamá bailando con Andros, Mel bailando con su hermano. Y está la foto de su primer baile...
Editado: 24.03.2025