Observé el plato frente a mí. Huevos, algunos trozos de tocino y café. Nada espectacular levanté la mirada hacia Zero mientras terminaba de cocinar. El chico apagó la estufa, dejó el sartén en el fregadero y tomó asiento frente a mí. Comenzamos a comer en silencio.
Un minuto.
Dos minutos.
Hasta que finalmente habló.
—¿Por qué odias tanto a los Kuran?
Levanté una ceja.
—Esa es una historia larga.
—Tú sabes prácticamente todo de mí.
—¿Quieres crear un vínculo emocional?
—Quiero saber quién es la persona que voy a matar en el futuro.
Sonreí.
—Eso sonó mucho más propio de ti.
Zero continuó comiendo.
—Entonces.
—Entonces qué.
—Habla.
—Qué exigente eres.
—Y tú llevas semanas evitando responder.
Apunté el tenedor hacia él.
—Porque todavía no me crees cuando digo que soy un ángel.
—Porque no confío en tu palabra.
—Qué grosero.
—Qué conveniente.
Hice una mueca.
—Bueno, eso no es muy confiable de tu parte considerando que todavía esperas que ella regrese por ti.
La expresión de Zero se endureció inmediatamente.
—No empieces.
—¿Toqué un punto sensible?
—Aurora.
—¿Sí?
—No empieces.
Sonreí divertida.
Funcionaba cada vez.
—Está bien, está bien.
Tomé un poco de café antes de continuar.
—Dime algo. ¿Crees en el cielo y el infierno?
—No.
—Pues empieza a creer.
—¿Y eso qué tiene que ver con los Kuran?
—Todo.
Zero soltó un suspiro cansado.
—Sabía que ibas a responder algo así.
—Porque es la verdad.
—No, porque te gusta sonar misteriosa.
—También.
Zero rodó los ojos.
—Continúa.
Lo observé durante unos segundos.
—Hace mucho tiempo yo era una guardiana.
—¿En el cielo?
—Sí.
—Y supongo que conociste a los Kuran.
—Mucho antes de que existiera esta ciudad. Mucho antes de que existieras tú.
Mi sonrisa desapareció un poco.
—Los Kuran siempre fueron especiales.
—Eso ya lo sé.
—No, no lo sabes.
Mi tono hizo que levantara la vista del plato.
—Los primeros Kuran no eran simples vampiros.
—Entonces, ¿qué eran?
—Un error.
Zero guardó silencio.
—¿Un error de quién?
—Del cielo.
Por primera vez pareció realmente interesado.
—¿Estás diciendo que los Kuran fueron creados por ángeles?
—Estoy diciendo que ciertas cosas jamás debieron existir.
—Y aun así existen.
—Exactamente.
Me puse de pie y llevé mi plato al fregadero.
—Por eso los odio.
—Eso sigue sin explicar nada.
—Porque todavía no llegamos a esa parte.
—Llevas diez minutos hablando para no decir nada.
—Y tú llevas años viviendo sin entender nada.
—Eso fue innecesario.
—Fue bastante necesario.
Tomé mi abrigo.
—Date prisa.
—¿A dónde vamos?
—A trabajar.
—¿Vas a terminar la historia?
Abrí la puerta.
—Tal vez.
—Te odio.
Sonreí.
—Ponte en la fila. Los Kuran llegaron primero.
Después de un largo rato de viaje, Zero finalmente detuvo el auto ninguno habló al bajar simplemente comenzamos a caminar a través del bosque. Los árboles eran tan altos que apenas dejaban pasar la luz. El aire era frío, húmedo. Un lugar olvidado por el mundo después de varios minutos, Zero terminó rompiendo el silencio.
—¿A dónde se supone que vamos?
#135 en Ciencia ficción
#1209 en Fantasía
#665 en Personajes sobrenaturales
angelescaidos, academia, vampiros brujas hombres lobos y magia
Editado: 16.06.2026