Siento el deseo de llorar.
Las lágrimas casi siempre son por tristeza,
otras veces por felicidad.
Mas yo siento el deseo de llorar,
sin embargo, por ninguna de las anteriores es.
No estoy triste,
tampoco feliz.
Solo quiero llorar.
¿Unas lágrimas en mis mejillas me podrán sanar?
Algunos alcanzan,
otros nunca llegan.
Mas sé que está escondido
el secreto que todos buscan y llaman felicidad.
¿Habrá felicidad en las lágrimas?
¿Habrá tristeza en unas simples gotas de sal?
No lo sé, mas las quiero derramar.
La tristeza acabará y la felicidad reinará.
Entonces vendrá el día
en el que, ni por llanto o risa,
las lágrimas
estarán...
Editado: 25.03.2026