Tres. Tres. Tres. Tres. Tres.
¿Síntomas? Debe ser eso, de eso estaba hablando, pero no encuentro relación en esto.
No importa, primero tengo que resolver lo que tengo en frente. El tipo de la iglesia está pegado como una sanguijuela a Rachel. Esto me imposibilita el acercarme, ya que ella ni me ha visto y si me acerco por mi cuenta siento que mi mano con vida propia, formará un puño e impactará con una fuerza suficiente para partirle o por lo menos desencajarle la mandíbula.
—Sigues con el síntoma tres hermanito — me hablo mi hermano sorprendiéndome por atrás — Celos
#37018 en Otros
#11646 en Relatos cortos
#56627 en Novela romántica
#9147 en Chick lit
Editado: 02.09.2018