Aunque esta novela se desarrolla en escenarios reconocibles y refleja aspectos culturales, sociales y profesionales propios de distintas ciudades y ambientes contemporáneos, se trata de una obra de ficción. Los eventos, personajes y diálogos han sido creados o modificados con fines narrativos, y no deben interpretarse como representaciones fieles de personas, instituciones o situaciones reales.
Algunos nombres, lugares y circunstancias han sido alterados o inventados por la autora para enriquecer la trama y aportar coherencia emocional a la historia. Esta obra no pretende ofrecer una reconstrucción documental ni reflejar con exactitud hechos históricos o biográficos.
Cualquier semejanza con individuos vivos o fallecidos es puramente circunstancial.
Gracias por sumergirte en este viaje de emociones, poder y deseo a través de la ficción.