Bajo dos cielos

5- Dos polos opuestos que se atraen y una puerta que se abre

Capítulo 5

Clara Elena

No sé hacia dónde me dirijo ni qué espero encontrar; lo único que sé es que mis pies, que se mueven por instinto, recorren un camino desconocido persiguiendo la luz de la luna que, por más que camino, no logro alcanzar. A lo lejos escucho una voz, pero mi cuerpo solo está enfocado en alcanzar esa luz. El frío de la noche cala mis huesos, haciéndome temblar; bajo mis pies sentía las piedras y el roce de las hojas contra mis brazos pero no me detengo, por momentos la luz se desvanece y luego vuelve con más fuerza, en ese punto me detengo a contemplarla hasta que un grito golpea mis sentidos enviando una corriente eléctrica por todo mi cuerpo.

Mi cerebro, no reconociendo el entorno ni lo que está pasando, reacciona ante el peligro. El miedo invadió mi sistema y mi brazo se movió en automático chocando fuertemente contra una superficie dura escuchando de inmediato el golpe seco más un quejido, mis piernas se activaron y corrí hacia delante con todas mis fuerzas hasta que el aire me traicionó.

Unos segundos después ya sentía cómo mis pulmones se encogían, oprimiéndome el pecho. El frío de la montaña que hace minutos solo percibía ahora lo siento con más fuerza al entrar en mi sistema como púas que se incrustan en mi pecho. Mi andar se fue ralentizando hasta que me detuve en seco. Mis piernas, al no poder aguantar más, me hicieron caer. Con el pecho ardiente y la evidente falta de oxígeno, busqué desesperadamente mi inhalador en los bolsillos, pero no logré dar con él.

A lo lejos escucho pasos que se acercan de prisa por lo que trato de pedir ayuda pero de mi boca solo salen jadeos débiles, completamente sin fuerzas me desplomó sobre el suelo.

_¡¡¡Clara, ¿qué te pasa?!!!_ escucho los gritos desesperados de León mientras me recuesta sobre un tronco_ Mírame, trata de respirar_ Ante el miedo hago lo que me pide, sin embargo, una parte de mi mente se burlaba de él. Bravo, León, gran consejo. Era como decirle a alguien que se estaba ahogando que tratara de flotar, super útil.

León al ver que su consejo no sirvió de nada y que me seguía ahogando coloca una mano en mi pecho mientras me mira directo a los ojos, por un momento me olvido de que me estoy muriendo y lo observó bajo la luz del eclipse. Sus ojos son tan verdes como el bosque e inspiran una calma que me tranquiliza en segundos. Anonada me doy cuenta de que puedo respirar con normalidad, lo observó sorprendida y este me ve igual. Ambos nos quedamos observandonos por unos minutos en silencio hasta que decido romperlo.

_¿Cómo lo hiciste?_ preguntó temblando por el frío

_No lo sé_ responde tras un largo silencio manteniendo la mirada perdida entre los árboles

_¿Por qué estamos en medio del bosque?

_No lo recuerdas_niego_ Te vi entrar al bosque así que te seguí, te gritaba pero no respondías porque estabas sonámbula y cuando te pude alcanzar me golpeas y saliste corriendo _ explica con el ceño fruncido.

_No soy sonámbula_ alego de inmediato

_Pues al parecer lo eres aunque también parecías hipnotizada con el eclipse_ dice haciéndome recordar las palabras de Sof sobre los eclipses lunares, como se consideraban una llave entre mundos, y como podían influenciar a las personas. Al pensar en esto, un escalofrío me recorre todo el cuerpo. León, al ver esto, me entrega su abrigo haciendome sonrojar un poco.

_¿Cómo volveremos al campamento?_ Suelto con nerviosismo para desviar la atención de mí.

_Supongo que si seguimos derecho llegaremos_ dice mientras se coloca de pie y me extiende la mano para ayudarme a levantar, sorprendiéndome una vez más_ Y una cosa, no le digas de esto a nadie, no quiero que se dañe mi reputación.

_Disculpa_ digo soltando su mano, atónita porque le importe más el que diran que lo que hizo por mí

_Estas disculpada_ exclama con arrogancia haciendome enojar más

_Casí me asfixio por tu estupida ignorancia y tú te preocupas más porque tus amigos no piensen que tienes sentimientos_ siseo entre dientes con los puños apretados.

_Deja de exagerar, tampoco es para tanto_ suelta quitándole peso al asunto con un gesto de manos.

_Que no fue para tanto_casi grito, para después tomar una pausa ya que me estaba comenzando a doler el pecho nuevamente _ No te preocupes, no le diré a nadie que me ayudaste, mejor diré que me salvo uno de los animales salvajes del bosque o quizas un árbol, cualquiera de estas opciones serían menos vergonzosas que admitir que mi vida depende de alguien tan bruto como tú.

_Deberías estar agradecida de que rompí la única regla que pretendía cumplir por ayudarte, así que es tu culpa de que estemos aquí perdidos, y DEJA DE GRITARME_ espeta también enojado, como si realmente tuviera razones.

_Grito todo lo que se me de la gana, y deja de victimizarte, tu eres el responsable de tus decisiones y el impulsivo que se pone a gritarle a una sonambula_ expreso lo obvio haciendolo rabiar más.

_¿Sabes qué?, no pretendo seguir escuchando tantas babosadas juntas, cuando te vuelvas a quedar sin aire, no me busques_ concluye para después dar media vuelta.

_BIEN, VETE, corre a proteger tu reputación antes de que alguien te vea siento humano_ grito de vuelta mientras me recuesto del árbol no queriendo saber más de él. La decepción me golpea como un balde de agua fría, al ser consciente de que nunca cambiará su actitud de mi¨¨¨.

Aún agitada por la discusión, mi reciente ataque de asma que no sé cómo se calmó y el frío que siento a pesar de tener dos abrigos, decido quedarme unos segundos más antes de tratar de encontrar el camino sin morir en el intento. Guiada por el silencio, la paz del bosque y la luz del eclipse que se cuela por las hojas, cierro los ojos y trato de regular mi respiración por medio de ejercicios hasta que me voy calmando y el leve dolor que sentía en el pecho va desapareciendo.

_CLARA, CORRE_escucho gritos lejanos que rompen la calma que había logrado conseguir, asustada abro los ojos y lo primero que veo es a León correr como si su vida dependiera de ello, al enfocar la vista mejor observo un gran lobo negro correr detrás de él. Entrando en pánico mis pies se anclan al suelo evitándome mover, al llegar León a mi lado rápidamente me entrega mi inhalador y me jala con él llevándome casi a rastras.



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En el texto hay: romance, magia, reinos enemigos

Editado: 10.01.2026

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