Bajo dos cielos

6- Un mundo extraño

Capítulo 6

Clara Elena

Al despertar, lo primero que sentí fue la leve presión en el pecho típica en mis despertares; de inmediato extiendo mi mano hacia mi mesita de noche buscando mi inhalador, al no encontrarlo sigo tentando pero ahora en la cama dandome cuenta que las sábanas son mas suaves de lo normal, al agudizar mis oídos escucho agua caer por lo que rápidamente abro mis ojos percatandome que no estoy ni en mi cama ni en el campamento, sino en una habitación enorme con ventanales altos y alargados de cristal traslucido con destellos de colores, por ellos entra la luz del sol iluminando todo el espacio, el cual parece una habitación de ensueño. Paredes y columnas en tonos arena cálida, crema suave, terracota clara y detalles en madera clara, armario de madera con láminas de cristal, a mi derecha un tocador con mesa alargada de mármol crema, sobre el reposan diversos cofres con joyas brillantes y algunos tubitos de colores, en la pared sobre el pareciera como si fllotara un espejo de obsidiana blanca, algunas plantas de colores que emiten luz y dos puertas, por la cual en una de ellas entra una anciana con sonrisa tierna.

_Que bueno que despertarte, ya estaba empezando a preocuparme_ dice una vez llega hasta mí con un frasquito pequeño de color verde_ toma esto te ayudará a sentirte mejor_ explica mientras me extiende el frasquito, el cual observo con recelo recordando siempre las palabras de mis padres: “no aceptes nada de extraños”, la anciana al ver mi desconfianza agrega_ Te ayudará con tu falta de aire, a resistir el sol y mantenerte hidratada, es un tres por uno, yo lo creé_ concluye dandome un poco más de confianza, si quisiera hacerme daño ya lo habría hecho mientras estaba inconsciente por lo que decido darle un voto de confianza y lo tómo de un sorbo.

Pese a lo que pensé inicialmente, este tiene un sabor dulzón casi como la miel, pero al final se siente un picante.

_¿Dónde estamos?_pregunto curiosa por la opulencia en el lugar, nunca había estado en un lugar tan caro, e incluso esta habitación es del tamaño de mi casa, así que no me imagino cómo sería el resto.

_En mi casa_ responde con simpleza mientras se lleva el frasquito, rápidamente me bajo de la cama y la sigo.

_¿Cómo llegué aquí?_ Vuelvo a preguntar quedandome boquiabierta y deteniendome abruptamente al ver lo que hay detrás de las puertas. Frente a mí se encuntra una especie de sala grande y alta con arcos de piedra, los cuales comparten la estética de la habitación en cuanto a materiales y colores. En el centro una fuente alargada de agua que fluye suavemente reflejando la luz, alrededor de esta crecen algunas plantas de colores iluminadas, y no sé cómo pues el suelo es de losas grandes de piedra clara con vetas naturales, y no de tierra, además, no hay luces que expliquen la luz de las plantas.

Estratégicamente en el espacio también hay muebles de madera clara y piedra dispuestos de forma ordenada: mesas sencillas, dos estantes dispuestos uno a cada lado de una de las tantas puertas que hay, un estante está lleno de libros y el otro lleno de frascos de distintos colores y tamaños.

_Pues yo te traje_contesta dejándome con más dudas que respuestas mientras está de espaldas a mí tomando algunos frasquitos del gran estante de pared al fondo de la sala_ Pero la pregunta aquí es ¿quién eres? y sobre todo ¿de dónde eres?, espero que no seas de Caelmar, aunque lo dudo hace años que no se ven a ninguno de ellos y dudo que hayas podido cruzar el río sin ayuda_ continua hablando confundiendome aun más_Tampoco eres de aquí porque eres débil ante la luz del sol, y…_ sigue hasta que de repente levanta sus manos haciendo que tres de los frascos de arriba levitan en el aire y aterricen en sus manos, dejando estupefacta.

_Co…co..mo hizo eso_ digo en un hilo de voz mientras doy dos pasos hacia atrás

La anciana al escucharme se gira igualmente sorprendida como si yo fuera la que hace cosas anormales y vive en una mansión quien sabe donde_ Porque te asustas, nunca has visto magia_ dice con sospecha y ahora con una expresión más seria poniéndome alerta.

_No sé de qué me habla, ni quiero saber_ suelto antes de salir corriendo hacia la puerta contraria donde se encuentra la anciana, a unos centímetros de esta extiendo mis manos temblorosas a la cerradura, pero la puerta se abre sola, asustándome más. Una vez afuera me quedo de piedra al contemplar ante mis ojos una ciudad que se alza con casas y edificios de distintos tonos claros y cálidos, las construcciones tienen balcones, arcos y terrazas de plantas brillantes y banderines que flotan en el aire.

La plaza en la que me encuentro está repleta de personas caminando, algunas se detienen a mirarme con curiosidad, sorpresa e incluso con desagrado. Los comerciantes atienden puestos con objetos extraños, cristales flotantes, pergaminos suspendidos en el aire y esferas luminosas. Casi teniendo una crisis y no de asma, decido correr hasta donde mis pies me lleven con tal de huir de este lugar. Seguramente estoy soñando por la deshidratación y el hambre y mi cuerpo sigue en el bosque, o quizás solo me morí y esto es el cielo, o el infierno, al pensar esto último un escalofrío me recorre el cuerpo, mientras chocó personas al pasar, escuchó sus quejas o insultos pero no me detengo, cuando creo que estoy lo suficientemente lejos y puedo de alguna forma salir, a unos metros de mi aparece la anciana con una expresión seria.

_¿A dónde crees que vas?_ dice espantándome, ¿de dónde salió?, pienso mientras doblo a mi derecha, donde segundos después aparece un caballo en mi campo de visión haciéndome frenar de golpe.

_Ya decía yo que debíamos de dejarte en el bosque_ habla el caballo negro el cual al verlo mejor tiene un par de alas, ante la sorpresa caigo al suelo mientras las lágrimas comienzan a brotar sin control.

_Podrías dejar de correr_ refunfuña la anciana mientras se acerca, haciéndome hiperventilar. Ya cuando esta junto a mí comienzo a pedirle que no me haga daño, que no he hecho nada malo y soy muy joven para morir_ Deja el drama, si quisiera hacerte daño ya lo habría hecho, así que controla tus emociones, ponte de pie y volvamos a casa si no quieres que de verdad te pase algo_ demanda en tono fuerte, por lo que asiento mientras trato de controlar las lágrimas.



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En el texto hay: romance, magia, reinos enemigos

Editado: 10.01.2026

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