Capítulo 9
Mis pies descalzos pisaban la tierra con movimientos mecánicos ignorando el frío nocturno, las piedras y las ramas del camino, todo esto no era nada comparado con el frío y el dolor que sentía por dentro, es un vacío difícil de explicar, pero estaba ahí latiendo al compás de mi corazón. Al mirar a lo lejos, observo el río y un grupo de personas reunidas en la orilla en torno a algo.
A medida que me acerco, mi pulso se acelera. Un hombre dice unas palabras que desconozco mientras todos bajan la cabeza, algunos lloran otros solo observan con pena, mientras mas me acerco las personas me ven con pena y lástima, ignorandolos con expresión seria llego hasta delante sorprendiendome al encontrarme a León recostado en una especie de camilla, mi pulso se dispara al agacharme y tomar sus manos frías las cuales beso cada una, en eso una pequeña lágrima se me escapa sintiendo un profundo odio y no se hacia quien ni porque.
Mis manos sueltan la suya con cuidado mientras me levanto y aprieto los puños. De inmediato dos hombres cargan el cuerpo y lo lanzan al río, quiero gritarles que porque lo hicieron pero de mis labios no sale nada, lo único más fuerte que el dolor que siento es un profundo resentimiento que casi no me deja respirar, es como tener veneno en mi sistema, nunca lo he experimentado pero imagino que debe ser igual.
Tras lanzar el cuerpo al agua observo como del río surge una luz que envuelve el cuerpo segándonos la vista, luego de unos segundos este ya no está dejándonos a todos sorprendidos. Con pasos lentos me acerco a la orilla del río donde vi desaparecer su cuerpo sin vida y lo observo fijamente, escucho una voz que me habla, pero la ignoro aún concentrada en ese punto. Luego de lo que parecen horas en esa posición siento la luz del eclipse lunar haciendo reaccionar.
Al mirar alrededor y ver que no hay nadie comienzo a recitar unas palabras extrañas mientras mis manos se mueven dando vueltas y haciendo formas en el aire, a medida que pronuncio estas palabras un viento fuerte sacude las hojas de los árboles a mi alrededor y el agua comienza a moverse fuertemente creando una corriente rápida.
_Thyra que haces,detente_escucho la voz de un hombre gritar pero no me detengo, mi boca sigue pronunciando esas palabras extrañas.
_Pero que haz hecho_dice el hombre detrás de mí
_Lo que tenía que hacer_respondo sin voltear para segundo después lanzarme al río y ser arrastrada por la corriente, segundos después comencé a sentir como el agua casi congelada entra por la boca mientras me sumergo en la inconsciencia.
Despierto desesperada buscando aire a la par que observo mi alrededor percatándome de que solo fue un sueño, otro sueño más. Durante estos días he tenido muchos sueños extraños, los cuales en principio pensé que se trataba de inventos de mi cerebro tomando lo que he visto durante mi estadia en este mundo y el deseo de encontrar a León, sin embargo, con el paso de los días he comenzado a pensar que son más que eso.
Sin perder más tiempo en mis pensamientos me levanto de la cama y me tomo la posición que mantiene a raya mi asma y la tolerancia al sol, esa misma posición que me dio Liora en un frasco verde cuando desperte aquí y perdió su efecto hace unos días cuando eprdi la conciencia en medio de la calle, por suerte Ela fue por Liora la cual me encontro, me llevo a casa y me cuido, al parecer alguien más me habia salvado y puesto en un lugar con sombra pero se fue antes de que Liora llegara. Desde ese día no dejo de darle vueltas a la cabeza sobre si realmente era León o no, pero mi mente está en blanco, aunque de haberlo sido, porque huyó. Esta y más preguntas se amontonan en mi cabeza desde ese día.
Una vez lista, me observo en el espejo ya sin incomodidad por mi apariencia, al ver que todo está en orden, salgo hacia la sala/comedor encontrándome con Elion, el nieto de Lior, camino a la puerta.
_Saludos_digo al ver que me observa mientras hago una pequeña reverencia
_Buen día, señorita Clara_responde responde deteniéndose y haciendo reverencia con expresión seria, al terminar de incorporarse se va.
Tras un suspiro me dirijo a la cocina donde me encuentro con Lys y Ardis desayunando, al verme ambas me saludan con entusiasmo, seguramente porque hoy es el baile del príncipe.
_Buen día señorita, ¿quiere que le sirva el desayuno?_pregunta Lys con una sonrisa
_Si por favor, pero sirvanlo aquí con ustedes_les digo pues no quiero arrriesgarme a que Soren este en el comedor y me toque comer sola con él, aunque puede que las posibilidades sean bajan ya que los últimos días casi no ha estado en el desayuno, ni la cena, incluso creo que no a venido a dormir, Liora dice que de seguro algo esta pasando en el palacio. Sea como sea no me arriesgaré, así que prefiero comer con Lys y Ardis, las cuales en los últimos días se han convertido en unas buenas amigas, recordandome a mi familia en especial a mis hermanos y más ante las salidas misteriosas de Liora, la cual por cierto debería de estar aquí_Liora no vendrá a desayunar, normalmente siempre se despierta primero que yo.
_No creo que salga de la habitación en un buen rato_contesta Ardis colocando mi plato con comida frente a mí.
_¿Por qué?_pregunto mientras comienzo a degustar la comida, que aunque en principio me parecía extraña me ha comenzado a gustar, al escuchar el silencio por parte de las chicas estas se encuentran mirando entre ellas en un debate silencioso_¿qué pasa?_ambas me miran y Lys suspira antes de hablar.
_Esta mañana Liora y Soren discutieron_explica finalmente Lys
_Otra vez_ agrega Ardis
_¿Por que ambos tienen esa relación?_pregunto con curiosidad dejando de comer
_No lo sabes_pregunta Ardis sorprendida por lo que niego
_Ambos tienen un resentimiento mutuo,porque hace años la esposa del señor Soren enfermo gravemente mientras estaba embarazada de su hija Elara, Liora hizo todo lo posible para salvarla y a la bebé, pero solo pudo salvar a la bebé. Desde entonces Soren culpa a su madre de no haber salvado a su esposa_al escucharla mi cerebro comienza a atar cabos y ahora entiendo por qué a Soren le molesta que esté aquí, le enoja saber que su madre esté ayudando a otros cuando cree que no ayudó a su esposa.