Bajo el brillo de lo inexistente

❊Prologo❊

​Dicen que los seres humanos estamos hechos de polvo de estrellas, pero a veces siento que yo estoy hecha de algo mucho más pesado. Tal vez de la tinta de los libros que subrayo compulsivamente o de las sombras que se proyectan en las paredes de mi habitación cuando el resto del mundo decide que es hora de vivir, mientras yo solo decido... observar.

​Me llamo Asteria Davies, aunque nadie usa mi nombre completo a menos que sea para pasar lista en clase y recordarme que, efectivamente, ocupo un espacio físico en este pupitre. Para el resto del mundo, soy simplemente una mancha borrosa al fondo del pasillo.

La chica de los suéteres demasiado grandes, la que siempre tiene la nariz hundida en una novela de romance oscuro y los ojos puestos en un cielo que nadie más se detiene a mirar.

​Mis dieciséis años han transcurrido así: entre el "érase una vez" y el "colorín colorado". La gente cree que soy antisocial, o simplemente "fea" por no seguir el ritmo de los labiales de moda y las risas estridentes. Pero la verdad es que la realidad me queda grande. O quizá, yo soy la que es demasiado pequeña para ella.

​En los libros, las chicas como yo siempre tienen un secreto. Resultan ser princesas perdidas o descubren que tienen magia en la punta de los dedos. Yo solo tengo ojeras por quedarme leyendo hasta las tres de la mañana y un conocimiento inútil sobre la posición de las Pléyades en el solsticio de invierno.

​-Es por tu bien, Aster -me dijo mi madre mientras cerraba mi maleta-. El campamento te hará salir de tu caparazón. Necesitas aire fresco, no más polvo de biblioteca.

​No le dije que el aire fresco suele ser solitario si no tienes con quién compartirlo. No le dije que mi "caparazón" no es una prisión, sino mi único lugar seguro.

​Así que aquí estoy, subiendo a un autobús que huele a protector solar y a expectativas que sé que no voy a cumplir. Me abrazo a mi ejemplar desgastado de mitología, sintiendo el peso de la mochila en mis hombros y el nudo de siempre en la garganta.

​Lo que no sabía en ese momento, mientras veía los árboles pasar como ráfagas de color verde a través de la ventana, es que estaba a punto de entrar en la clase de historia que ningún libro podría haberme contado jamás.

​Porque en ese campamento, entre el olor a pino y el frío de las noches de verano, iba a descubrir que hay cosas mucho más peligrosas que ser invisible. Iba a conocer a Caelum, un chico que brillaba con una luz que no era de este siglo.

​Y por primera vez en mi vida, iba a desear que la ficción fuera verdad, aunque la verdad terminara por destruirme.



#5129 en Novela romántica
#1249 en Fantasía

En el texto hay: amor dulzura, fanatsy, romantsy

Editado: 06.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.