Bajo el Cielo de Seúl

Cap 6 El Problema de Compartir Espacio

Tres días después, ocurrió la tragedia.
La agenda obligó a Violet a acompañar a Ji-sung durante una grabación nocturna… que terminó a las tres de la mañana.
Y debido a la nieve intensa, la agencia decidió algo impensable.
—Te quedarás aquí esta noche —dijo Ji-sung casualmente.
Violet casi dejó caer su teléfono.
—¿Aquí? ¿En tu departamento?
—Tengo habitaciones libres. No soy un villano de drama.
—Eso suena exactamente a algo que diría un villano de drama.

Convivencia: fase uno (incomodidad):

El departamento parecía aún más intimidante de noche.
Silencioso.
Elegante.
Demasiado limpio.
—Puedes usar esa habitación —dijo él.
Ella asintió… hasta notar algo.
—¿Por qué hay fotos tuyas en blanco y negro gigantes?
—Arte.
—Eso es narcisismo decorativo.
Ji-sung sonrió orgulloso.
—La línea es muy delgada.

El pijama del desastre:

Violet salió del baño usando ropa cómoda prestada.
Ji-sung levantó la vista.
Se quedó mirándola un segundo más de lo necesario.
—Te queda grande.
—Gracias por notar lo obvio.
—No me quejo.
Ella cruzó los brazos.
—Eres imposible.
—Y aun así sigues aquí.
Silencio incómodo.
Él se acercó para tomar agua justo cuando ella giró.
Chocaron.
Otra vez demasiado cerca.
Violet sintió su respiración detenerse.
Ji-sung bajó la voz.
—¿Siempre invades mi espacio personal?
—Tú mides casi dos metros. TU espacio personal invade países.
Él rió suavemente.

Terminaron sentados en el suelo del living comiendo chocolates.
—Ferrero Rocher —dijo él orgulloso—. Mi debilidad.
—Ahora entiendo por qué trabajas tanto.
—Necesito financiarlos.
Ella rió.
Luego preguntó sin pensar:
—¿Siempre estás solo aquí?
Ji-sung dudó apenas.
—La mayoría del tiempo.
El ambiente cambió.
Más suave.
Más real.
—Debe ser solitario —murmuró Violet.
Él la observó.
—Lo era.
La forma en que lo dijo hizo que el corazón de Violet latiera más rápido.

—No te emociones —añadió él—. No es una confesión romántica.
—Gracias por arruinar el momento.
—Soy consistente.
—Eres insoportable.
—Pero gracioso.
Ella suspiró.
—Un poco.
Ji-sung sonrió satisfecho.
—Sabía que caerías ante mi encanto.
—No confundas tolerancia con admiración.
—Negación. Etapa uno.
Violet lanzó un cojín hacia él.
Él lo atrapó riendo.
Y por primera vez desde que llegó a Corea…
Violet olvidó que estaba trabajando.
Solo estaba viviendo un momento simple.
Con alguien que empezaba a importarle más de lo debido.
Cuando finalmente se fue a dormir, una idea peligrosa cruzó su mente:
Kim Ji-sung no solo era complicado.
Era adictivo.
Y Ji-sung, mirando el techo desde su habitación, pensó algo aún más inquietante:
Por primera vez en años…
su casa no se sentía vacía.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.