Bajo el Cielo de Seúl

Capítulo 9: Mundos paralelos

El invierno continuaba, pero esta vez Violet no estaba bajo luces elegantes ni cámaras.
Estaba sentada en una sala universitaria fría, rodeada de mochilas, tazas de café barato y estudiantes medio dormidos.
Y, sorprendentemente… ahí se sentía más real.

—Llegas tarde otra vez —dijo Min-seo sin levantar la vista de su laptop.
—Llegué dramáticamente puntual —respondió Violet dejando caer su bolso—. Es distinto.
—La clase empezó hace diez minutos.
—Detalles técnicos.
Jae-min, sentado detrás, se inclinó hacia ellas.
—¿Es verdad que fuiste a esa cena famosa?
Violet suspiró.
—Sí, pero fue menos interesante de lo que parece.
—Mentira —dijo él—. Yo habría pedido fotos con todos.
—Yo pedí más pan —respondió ella.
El grupo rió.

El profesor Kang era conocido por hacer preguntas imposibles.
Entró al aula sin saludar y escribió en la pizarra:
“¿El arte necesita sufrimiento?”
—Quiero respuestas honestas —dijo girándose—. No respuestas bonitas.
Silencio.
El profesor señaló al azar.
—Violet.
Ella parpadeó.
—¿Yo?
—Sí. Convénceme.
Algunos estudiantes giraron con curiosidad.
Violet pensó unos segundos.
—Creo que el arte no necesita sufrimiento… pero las personas usan el arte para entenderlo.
El profesor cruzó los brazos.
—Explícate.
—El dolor no crea talento. Solo crea necesidad de expresión. El talento ya estaba ahí.
Un murmullo recorrió la sala.
El profesor sonrió levemente.
—Interesante. Primera respuesta decente esta semana.
Min-seo susurró:
—Te odian ahora mismo.
—Lo sé —respondió Violet con orgullo.

Durante el descanso, dos estudiantes conversaban cerca del casillero.
—Algunos tienen fama y aun así vienen a clases… qué innecesario.
—Seguro quiere atención.
Violet escuchó claramente.
Jae-min rodó los ojos.
—¿Quieres que diga algo?
—No —dijo ella tranquila—. Si hablan de mí, al menos estoy siendo interesante.
Pero cuando abrió su casillero, encontró un papel doblado:
"Las celebridades falsas no duran."
Se quedó mirando el mensaje.
Min-seo lo arrancó y lo rompió.
—Gente aburrida.
Violet sonrió.
—Gracias.
Aunque una pequeña incomodidad permaneció.

Hana apareció en el campus como si perteneciera ahí.
Abrigo caro. Tacones. Sonrisa impecable.
—¡Violet!
Varios estudiantes miraron inmediatamente.
—¿Qué haces aquí? —preguntó Violet sorprendida.
—Tenía una reunión cerca. Pensé en visitarte.
Min-seo levantó una ceja discretamente.
Hana observó alrededor.
—Es… acogedor.
El tono no sonó precisamente amable.
—Estamos sobreviviendo —respondió Violet.
Hana bajó la voz.
—Escuché que un director busca rostros nuevos. Podría recomendarte… pero necesitas moverte más socialmente.
—Estoy bien por ahora.
—No deberías conformarte con esto —dijo mirando el edificio.
Min-seo intervino:
—A algunos nos gusta estudiar.
Hana sonrió sin mirarla.
—Claro.
La tensión era evidente.
Cuando Hana se fue, Jae-min dijo:
—Ella da miedo.
—Es como un comercial humano —añadió Min-seo.
Violet rió.
—No sé si confiar en ella.
—Entonces no lo hagas —respondió Min-seo inmediatamente.

En otra clase, el profesor pidió improvisar una presentación grupal.
—Tienen cinco minutos —anunció.
Caos absoluto.
—No tenemos idea —dijo Jae-min.
Violet tomó el marcador.
—Ok, fingiremos que sí sabemos.
Cinco minutos después, presentó una teoría improvisada tan convincente que el profesor asintió impresionado.
—Excelente estructura argumentativa.
Cuando regresó a su asiento, sus amigos susurraron:
—¿Inventaste todo?
—El 80% —respondió orgullosa.

Esa noche, mientras caminaba a casa:
Ji-sung:
¿Sobreviviste hoy?
Violet sonrió.
Violet:
Sí. Me gané enemigos académicos.
Ji-sung:
Eso suena importante.
Violet:
¿Y tú?
Tardó unos minutos.
Ji-sung:
Ensayo de 10 horas. Creo que olvidé cómo caminar normalmente.
Ella rió sola en la calle.

Ji-sung:

Un estudio de grabación lleno de cables, luces y actores cansados.
—¡Otra vez desde el inicio! —gritó el director.
Ji-sung se dejó caer en una silla.
Su compañero actor, Dae-hyun, le pasó una botella de agua.
—Pareces muerto.
—Estoy considerando convertirme en extra silencioso.
—Pagamos menos —respondió Dae-hyun.
—Entonces no.
Ambos rieron.
Conversaciones entre actores
Una actriz joven practicaba líneas exageradamente dramáticas.
—¿Siempre actúa así? —susurró Ji-sung.
—Desde 2018 —respondió Dae-hyun.
Otro actor intervino:
—Al menos tiene energía. Yo ya no siento las piernas.
El ambiente era relajado, muy distinto a la imagen glamorosa que el público imaginaba.
—¿Extrañas la normalidad? —preguntó Dae-hyun.
Ji-sung pensó un momento.
—A veces. Pero tampoco sabría qué hacer con demasiado tiempo libre.
—Dormir.
—Buen punto.

El director se acercó.
—Ji-sung, la emoción está bien, pero necesito menos control y más caos.
—¿Caos emocional o físico?
—Ambos.
Dae-hyun susurró:
—Eso nunca significa algo bueno.
La siguiente toma terminó con Ji-sung tropezando accidentalmente con una mesa.
Silencio.
Luego todo el equipo comenzó a reír.
Incluso el director.
—¡Eso! ¡Eso era real!
Ji-sung levantó las manos.
—Mi dignidad murió por el arte.

El elenco fue a comer juntos.
Conversaciones cruzadas llenaban la mesa.
—¿Sales con alguien? —preguntó una actriz curiosa.
Ji-sung dudó.
—No exactamente.
—Respuesta sospechosa —dijo Dae-hyun.
—Solo estoy conociendo a alguien.
—Eso es peor —rieron todos.
Ji-sung negó con la cabeza, sonriendo.

Violet:




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