El viaje debía ser un descanso.
Terminó siendo el inicio de una guerra.
Las montañas estaban cubiertas de nieve, el aire limpio y frío contrastaba con la energía caótica del grupo.
—Esto parece un reality show —murmuró Violet mientras bajaban del vehículo.
Ji-sung tomó su maleta antes de que ella pudiera hacerlo.
—Mini Diva, tú solo camina y luce elegante. Yo hago el trabajo pesado.
—¿Siempre eres así de dramático?
—Solo cuando quiero impresionar a alguien.
Ella sonrió, pero notó algo:
Varias personas los observaban.
Susurros.
Cámaras discretas.
El escándalo aún los seguía.
Cuando entraron al lodge principal, Violet se congeló.
Una mujer abrazaba a Hanae cerca de la recepción.
Cabello familiar.
Sonrisa conocida.
—¿Mamá…?
Su madre había viajado desde Chile.
Violet dejó caer su bolso y corrió hacia ella.
El abrazo fue inmediato, fuerte, lleno de años de esfuerzo y distancia.
—Te veía triste en las noticias —dijo su madre acariciándole el cabello—. Una madre siempre sabe.
Violet intentó mantenerse fuerte… pero su voz tembló.
—Estoy bien ahora.
La mujer miró a Ji-sung.
Él hizo una reverencia respetuosa.
—Gracias por cuidar de mi hija —dijo ella con calidez.
Ji-sung respondió suavemente:
—Ella también me cuida a mí.
Violet lo miró sorprendida.
Horas después, el caos comenzó.
Un periodista apareció en el lugar.
Luego otro.
Y otro más.
Alguien había filtrado la ubicación privada del viaje.
El nombre detrás del contacto llegó rápido:
Hana.
Había entregado información insinuando que Violet manipulaba a Ji-sung para ganar fama.
El grupo entró en discusión.
—Esto ya es personal —dijo Hanae furiosa.
Violet respiró profundo.
La antigua Violet habría llorado.
La nueva no.
—Entonces responderé personalmente.
Ji-sung la miró con orgullo silencioso.
En medio del caos, Violet encontró a Han Ara sola en una terraza.
La actriz —la chica afectada por el accidente— miraba la nieve caer.
—Todos creen que somos enemigas —dijo Ara sin mirarla.
Violet se sentó a su lado.
—Yo también habría pensado eso antes.
Silencio.
—No fue tu culpa —añadió Ara suavemente—. El accidente… fue manipulado.
Violet la miró sorprendida.
Ara continuó:
—Mi ex productor alteró todo. Él presionó a todos esa noche ,fui yo quien se cruzó entre el camino en un intento de escapar de el.
El nombre coincidía.
El mismo hombre que amenazaba a Ji-sung.
—Entonces ambas fuimos usadas —susurró Violet.
Ara asintió.
Por primera vez, no eran rivales.
Eran sobrevivientes.
—Te apoyaré —dijo Ara.
—Y yo a ti.
Se sonrieron.
Una alianza nacía.
En la ciudad, lejos del viaje, el ex productor observaba noticias.
—Perfecto… —murmuró.
Una foto de Violet y Ji-sung apareció en pantalla.
—Mientras más alto suban… más fuerte caerán.
Apagó la televisión.
Esa noche, durante la cena grupal, apareció una mujer elegante.
Alta. Famosa. Segura.
—Ji-sung… cuánto tiempo.
El ambiente se tensó inmediatamente.
Violet levantó la mirada.
—¿Quién es?
Ji-sung suspiró.
—Mi pasado.
La mujer sonrió con confianza.
—Soy Yura. Salimos varios años.
Violet sintió un pinchazo incómodo en el pecho.
Yura se acercó demasiado a él.
—No pensé que te interesaran chicas… tan pequeñas.
Silencio.
Error grave.
Violet sonrió lentamente.
Una sonrisa peligrosa.
—Es curioso —respondió con elegancia—. A él tampoco le interesan personas que viven del pasado.
Algunos amigos casi se ahogan conteniendo la risa.
Ji-sung ocultó una sonrisa orgullosa.
Yura frunció el ceño.
Ji-sung rodeó la cintura de Violet sin dudar.
—Para aclarar algo —dijo con calma arrogante—. Voy exactamente donde ella quiera.
Violet lo miró sorprendida.
—¿Ah sí?
—Siempre.
—Entonces si digo que ignores provocaciones…
Él inclinó la cabeza.
—Obedezco.
Dae-hyun murmuró:
—Está completamente perdido.
Más tarde, en el balcón exterior:
—No sabía que eras posesivo —dijo Violet.
—No lo soy.
Pausa.
—Solo contigo.
Ella cruzó los brazos.
—Tu ex es intimidante.
Ji-sung se acercó lentamente.
—No me interesa nadie más.
Sus dedos rozaron suavemente la cintura de Violet.
—Cuando te pones celosa… te vuelves peligrosa.
—Tal vez lo soy.
—Me gusta.
El silencio se volvió intenso.
Sus miradas se sostuvieron demasiado tiempo.
El beso llegó profundo, cargado de emociones acumuladas, mezclando deseo, alivio y necesidad de cercanía.
Se abrazaron con fuerza, riendo suavemente entre besos, refugiándose el uno en el otro mientras el mundo exterior desaparecía por un momento.
Dentro del lodge, un televisor encendido mostró una noticia urgente:
“Nueva evidencia sobre el accidente que destruyó la carrera de Han Ara.”
Una fotografía apareció.
El productor… entrando al mismo lugar donde ahora estaban ellos.
El periodista anunció:
—Se cree que el hombre planea una declaración pública esta semana.
Ji-sung apretó la mano de Violet.
Ara los observó desde lejos.
La madre de Violet frunció el ceño.
Y afuera, bajo la nieve…
un auto negro acababa de estacionarse.
El juego ya no era mediático.
Era personal.
Continuará… ❄️🔥
Editado: 26.02.2026