Bajo el Cielo de Seúl

Capítulo 27 : Jaque abierto

La guerra ya no era silenciosa.
Ahora tenía cámaras.
Micrófonos.
Y millones de espectadores.

El edificio de Daehyun Entertainment estaba rodeado de periodistas.
Pantallas gigantes transmitían declaraciones, rumores y análisis en tiempo real.
Un titular dominaba todos los medios:
“Kang Ji-sung contra el mayor conglomerado del entretenimiento.”
Dentro de un automóvil negro estacionado a unas calles, Ji-sung observaba la transmisión con calma inquietante.
Violet estaba a su lado.
—Esto parece demasiado grande… —murmuró ella.
Ji-sung sonrió levemente.
—Lo es.
—¿Entonces por qué pareces divertido?
Él apoyó el codo en la ventana.
—Porque por primera vez no reacciono… estoy atacando.
Min-jae desde el asiento delantero suspiró.
—Cuando sonríe así, alguien termina arruinado.
Ji-sung respondió con ironía:
—Gracias por la fe emocional, traidor rehabilitado.
Min-jae rodó los ojos.
—Nunca vas a dejarlo pasar, ¿verdad?
—Jamás. Pero te sigo queriendo vivo.
El ambiente se relajó apenas.
Solo apenas.

Ese mismo día, Hana apareció en un programa en vivo.
Elegante.
Serena.
Perfectamente calculada.
—No deseo conflictos —dijo frente a cámaras—. Pero algunas personas utilizan tragedias para ganar atención internacional…
La pantalla mostró fotos antiguas de Violet en Chile.
Uniforme escolar.
Barrio humilde.
Comentarios crueles comenzaron a inundar redes:
“Solo busca fama.”
“Se aprovechó de Ji-sung.”
“Interesada extranjera.”
Violet miraba el teléfono en silencio.
Cada palabra golpeaba recuerdos antiguos.
Pasillos escolares.
Risas burlonas.
Soledad.
Ji-sung tomó el móvil y lo apagó.
—Se acabó.
—No —dijo ella suavemente—. Esta vez no voy a esconderme.
Él frunció el ceño.
—Violet…
Ella lo miró con seguridad nueva.
—Confía en mí.

Horas después, una conferencia improvisada sorprendió a todos.
Violet apareció sola frente a periodistas.
Sin estilistas exagerados.
Sin guion visible.
Solo ella.
Respiró profundo.
—Sé que muchos quieren saber quién soy.
Silencio total.
—No nací rica. No tuve contactos. En Chile me dijeron muchas veces que no era suficiente… demasiado baja, demasiado tímida, demasiado invisible.
Algunos periodistas intercambiaron miradas.
—Pero aprendí algo importante —continuó—: cuando no tienes poder… desarrollas inteligencia.
Sonrió levemente.
—Y curiosamente, quienes hoy me atacan nunca mencionan datos verificables.
Levantó una carpeta.
—Aquí hay registros públicos que contradicen varias acusaciones recientes.
Los periodistas se inclinaron hacia adelante.
—Antes de juzgar… investiguen.
Una reportera preguntó:
—¿Está diciendo que Hana miente?
Violet inclinó la cabeza con ironía elegante.
—Estoy diciendo que la verdad no necesita maquillaje.
Las redes explotaron.
Clips virales.
Comentarios cambiando de tono.
Por primera vez…
ella no era víctima.
Era protagonista.

Esa noche, Ji-sung y Ara revisaban archivos antiguos del padre.
Fotos. Contratos. Grabaciones.
Ara señaló un nombre repetido.
—Este socio financiero aparece en todas las transferencias ilegales.
Ji-sung entrecerró los ojos.
—Park Seung-ho no operaba solo…
Abrió un archivo oculto.
Una grabación de voz comenzó.
Padre de Ji-sung (grabación):
"Si algo me pasa, significa que descubrí quién controla realmente la industria…"
El audio se cortó abruptamente.
Ji-sung apretó los puños.
—Estaba cerca de exponerlos.
Ara lo miró con determinación.
—Entonces terminemos lo que empezó.

Al amanecer siguiente, Corea despertó con una noticia inesperada.
Ji-sung convocó conferencia de prensa.
Los medios llegaron esperando defensa.
Pero él no se defendió.
Atacó.
Apareció vestido de negro, elegante, mirada segura.
—Durante años —dijo con voz firme— ciertos conglomerados han explotado artistas mediante contratos abusivos.
Pantallas detrás mostraron documentos legales.
Pruebas reales.
Demandas colectivas firmadas por ex artistas.
El caos fue inmediato.
Periodistas gritando preguntas.
Ji-sung levantó una mano.
—Mi padre intentó exponer esto solo.
Pausa.
—Yo no cometeré el mismo error.
Miró directo a la cámara.
Sonrisa arrogante.
—Porque esta vez… no estoy solo.
Las cámaras enfocaron a Violet entre el público.
Ella sostuvo su mirada.
Orgullosa.
Firme.
Aliada.

En una oficina lujosa, Park Seung-ho observaba la transmisión.
Hana a su lado cruzó los brazos.
—Subestimamos a la chica.
El hombre sonrió lentamente.
—No. Solo aceleró el juego.
Apagó la televisión.
—Si quieren guerra pública… les daremos una personal.
Hana inclinó la cabeza.
—¿El siguiente paso?
Su sonrisa fue fría.
—Rómpelos desde dentro.

Esa noche, Violet recibió un sobre sin remitente.
Dentro había una fotografía antigua.
Su madre.
Años atrás.
Hablando con… el padre de Ji-sung.
Violet quedó paralizada.
—¿Qué…?
Ji-sung leyó la nota adjunta.
“Sus destinos se cruzaron mucho antes de conocerse.”
Ambos se miraron.
El pasado acababa de abrir una puerta nueva.
Y más peligrosa.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.