Bajo El Dominio Del Ceo

Capítulo 2. La resiliencia de Camille.

Camille Johnson lloraba impaciente al sentir que Mariela se pudiera ir, su agitado corazón le mostraba que realmente se sentía en peligro.

—¿Mariela? ¿Hermana? —el silencio cobró vida y eso fue el detonante de una severa angustia— ¡Noooo, nooo te vayas Mariela...ayudame...!

—Papá no te quiere en casa, nadie te quiere, eres una malagradecida, papá lloró mucho por esa decisión que tomaste, pero él ya está bien, dice que estás muerta para él...

—No iré a casa, solo quiero huir lejos de Jaime, me golpea y....

—¡Camille, reconcíliate con Jaime, tú lo elegiste por encima de todos nosotros... papá no te quiere en casa, entiende que tú elegiste ésto para tí!

—¡No, ésto no lo elegí, por favor ayúdame...dile a papá que me salve de ésto! —rogó.

—¡No le diré, no te queremos en casa! ¡Entiéndelo...y te traje tus cosas, lo último que dejaste...!

—¡No puedes hacerme ésto, Mariana eres mi hermana! —su dolor hablaba en ruego— ¡Ayúdame....por... favor...!

—¡Media hermana! ¡No lo olvides nunca Camille, solo media hermana! ¡Adiós Camille...!

—¡Noooo...no, no, nooooo...! —el abandono hablaba por sí solo, Camille lloraba desconsolada ante la circunstancia, pero no se rendía— Mamá me enseñó a pelear por la vida hasta la última consecuencia, jamás aceptaré abusos, y menos ahora que tú estás conmigo, —acarició su vientre entre sollozos— no te conozco y me salvaste, y yo te salvare a ti, juro que lo haré, yo te salvaré a tí bebé. No tienes la culpa de nada, seré valiente como mamá que ni aún muriendo me mostró cobardía, era valiente y fuerte, saldremos adelante, claro que lo haremos, nacerás y seremos muy felices— tocaba aún más su vientre— seré fuerte por tí y callaremos está verdad, Jaime jamás sabrá que estás aquí en mi pancita, seremos libres, tú y yo en contra del mundo si es posible, ¿Eh? Tú y yo...mi bebé.

***

La familia Johnson cenaban en armonía, Mariela estaba muy pensativa hasta escuchar a su padre hablar.

—Si mi hija está feliz, haré lo posible de comprender que quizás me equivoqué. —dijo el padre de Camille durante la cena— Solo que se casen, Jaime al parecer la ama.

—Camille no va a casarse papá, ella me dijo que se puede ser feliz así, que a ella le encanta lo que vive con su novio.

—¡Mariela, tu hermana es una desobediente! ¡No copies su mal ejemplo! —interrumpió la señora Johnson.

—Nunca mami... yo sé que está mal lo que hace Camille, jamás seré como ella. Ella es muy desconsiderada y muy malagradecida, no quiere saber de nosotros.

—No traté bien a mi hija. —dijo con preocupación el señor Johnson— hoy he pensado mucho en ella, si al menos me llamara.

—Creo que se fue de viaje, —espetó Mariela con interés— ella está muy enojada, dijo que nos odia.

—No la orienté, deje que mi niña se fuera de casa, Camille era muy inocente, aún no entiendo de donde salió ese hombre, es grande para ella.

—Puras justificaciones tuyas hacia esa niña rebelde. —dijo la mujer y el señor Johnson se mantuvo en silencio— Siempre la consentiste justificando la muerte de su madre, y ella hizo todo lo que quería, hasta irse con ese cualquiera con fama de delincuente, ahora dices que lo traerás aquí y no estoy de acuerdo...

—Con permiso. —dijo el hombre enfurecido— Ni comer se puede en esta casa...

—No te vayas...por favor...—la mujer rogó, pero él señor Johnson estaba enfurecido e hizo caso omiso a sus suplicas.

—¿Te das cuenta, mamá? Camille siempre será su preferida...

—Tu padre las ama a las dos, solo que ella está vulnerable, realmente es preocupante que se haya ido de casa, puede sucederle cualquier cosa, es ilusa la niña de creer que un hombre así puede amarla, cometí un error de hablarle así a tu padre, él no lo merece, sufre por Camille.

–Y a ella no le importa...

—No sé que pensar, ese hombre fue muy hábil, jugó con su inocencia, solo quiero que vuelva, pero sola, que importa lo demás.

—Yo no la quiero devuelta, que aprenda a vivir con lo que tiene...

—¿Qué dices? —interrumpió la mujer— ¿Has visto a tu hermana?

—No, claro que no, estoy enojada por lo que hizo...solo eso mami.

***

Todo parecía muy calmado cuando Jaime regresó al apartamento, volteó a mirar que, Camille como era su costumbre, había puesto un nuevo orden en casa, él sonrió con prontitud y la vió dormida. Sonrió aun más , pero triunfal al verle una sonrisa en su rostro.

—Eres maravillosa mi amor, parece que sueñas. —susurró mientras besó su boca— Te amo tanto Camille Johnson que un día buscaré a tu padre, sé que esa es la causa de tus males. -volvió a besarla y se retiró a la cocina, su felicidad fue mayor al ver que le había dejado su cena favorita.

Camille abrió los ojos de inmediato al sentirse sola, se volteó permaneciendo en silencio y adormecida.

—Pronto me iré de este lugar, nadie va a detenerme. —pensó– Mamá decía que esta vida es para los valientes, y yo... Camille Johnson, soy muy valiente y valiosa...nunca olvidaré los consejos de mi madre...




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