Sombras en el Campus
Killian
Caminar por el campus de la universidad ya no es lo mismo. Las miradas me siguen, pero han cambiado. Ya no hay susurros sobre drogas o trampas; ahora hay un respeto distante, casi temeroso. Soy el tipo que derribó a un Sterling.
Es jax.
No lleva su equipo. Lleva ropa de calle y una mochila al hombro. Se ve demacrado, con ojeras profundas que delatan noches sin dormir. Ha sido expulsado de la universidad y su beca ha sido revocada.
—Killian —dice, y su voz apenas es un hilo—. No esperaba verte aquí.
—He venido a ver al entrenador, Jax.
Se hace un silencio incómodo, roto solo por el sonido de los palos de hockey golpeando el suelo dentro del vestuario.
—Solo quería decirte... que lo siento. Sé que no significa nada ahora. He devuelto el dinero de Alistair, o lo que quedaba de él. Voy a mudarme con mi tía a otra ciudad. Empezaré de cero en una liga regional si me dejan.
Lo miro. La rabia que sentí en el almacén se ha transformado en una especie de lástima fría. La traición es una cicatriz que nunca desaparece, pero ya no sangra.
—Buena suerte, Jax —digo, pasándolo de largo—. Asegúrate de que esta vez valga la pena.
No miro atrás. Entro en el vestuario y el olor a sudor y cinta de agarre me golpea como un viejo amigo. El equipo se detiene. El silencio es total. Me dirijo a mi taquilla, la número 17, que todavía tiene mi nombre.
—Capitán —dice uno de los defensas novatos, rompiendo el hielo—. Te hemos echado de menos en la primera línea.
Caminar por el campus de la universidad ya no es lo mismo. Las miradas me siguen, pero han cambiado. Ya no hay susurros sobre drogas o trampas; ahora hay un respeto distante, casi temeroso. Soy el tipo que derribó a un Sterling.
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Holaaa, espero estén disfrutando de la historia hoy les traigo doble actualización.