Veo el auto de Daniel alejándose y suspiro; luego me doy vuelta y veo la residencia.
Es gigante. Es de un color rojo ladrillo y en la entrada se encuentra un cartel grande relacionado con la libertad de las mujeres.
Sonrió nerviosa.
Entré a la residencia; en el fondo se encuentra una mujer detrás de un mostrador que aparenta unos treinta y algo de años; parece agotada.
Está distraída anotando algo en una cuadernola.
—Eh, hola —digo nerviosa.
La mujer me mira fijamente.
—Buscas habitación, ¿no?
—Sí, sí.
Me acerco y le doy el carné.
—Me llamo Elizabeth Blake.
Agarró mi carné y empezó a buscar algo en su computadora.
—Mmmhh... sí, acá estás. Habitación 23, subes las escaleras y vas a la izquierda.
Me regresó mi carné, me dio la llave, me dedicó una pequeña sonrisa y yo igual.
Para mi desgracia, me costaba bastante subir las escaleras porque la maleta pesaba mucho.
Por suerte, la mujer no se dio cuenta; me daría vergüenza que me viera luchando con la maleta.
Después de unos minutos terminé de subir las escaleras, por fin.
Luego de buscar la habitación, me encontraba parada en frente de la puerta, respiré hondo y metí la llave dentro de la cerradura; la puerta se abrió.
Entré, y había una chica; la chica me miró curiosa, es rubia, de la misma altura que yo, tal vez un poco más alta. Es bastante bonita. Parecía bastante seria.
De pronto...
—¡HOLAAAAA! —Por fin tengo una compañera de habitación —chilló contenta—.
Di un salto por el susto; no me lo esperaba.
—Perdón si te asusté —dijo con voz alegre—. Me llamo Dana, ¿y tú?
—No te preocupes. Me llamo Elizabeth, pero me dicen Ellie —digo medio nerviosa—.
—Bien, Ellie. —Esa es tu cama. —Me señala una cama de una plaza y media; al lado hay una mesa de luz. Es bastante grande la habitación, con las paredes blancas, el piso de baldosas y el techo también es blanco. —Gracias. —Le dedico una media sonrisa y me acerco a mi cama. Poniendo mi maleta al lado de la cama. —Dana parece bastante contenta, está sentada en la cama, y tiene el celular en su oreja, así que supongo que está llamando a alguien.
Me puse a sacar la ropa de mi maleta tranquilamente, hasta que..
—¡¡LIAAAAAMMMMM!! NO VAS A CREERLOOO.— chilla contenta otra vez.—
Me asusto devuelta, pero esta vez más fuerte. Dana no pareció haberse dado cuenta porque está concentrada en una llamada, de hecho creo que toda la residencia se habrá dado cuenta de que está hablando con alguien llamado Liam por el grito que pegó.
—Mierda, Dana ¿por qué gritas?, me vas a dejar sordo, casi tiro el celular.—
se escuchó a través del celular de Dana.—
—Perdón perdón, es que estoy tan contenta, no sabes lo que me paso.— chilla devuelta.—
—¿Qué te pasó? Y si, me dí cuenta de que estás contenta.—
Se escuchó a través del celular de Dana otra vez, mientras yo sigo ordenando mi ropa.—
—¡¡TENGO UNA COMPAÑERA DE HABITACIÓN POR FIN!!!— Dice.
DIOS, ME ASUSTÉ OTRA VEZ, es que grita de la nada.
—¡¡DANA DEJÁ DE GRITAR DE UNA VEZ!! parece que te olvidas de que estamos hablando en llamada y que tengo el puto celular en la oreja. ¡¡ME VAS A DEJAR SORDO!! y pobre de tu nueva compañera de habitación, van a sufrir sus oídos.—
Esta vez se escuchó mas fuerte la voz de ese tal Liam en el celular de Dana.
Dana sigue sonriendo, nunca ví a una persona tan contenta en mi vida sinceramente.
—Perdón devuelta, es que no puedo evitarlo, me siento tan feliz. Se llama Ellie y bueno, es bastante copada, ya me cae bien.
—Bueno, en lo posible no le grites en la cara, si no querés que pida cambio de habitación, que sinceramente si yo fuese ella ya lo habría hecho. — se pareció haber escuchado una risita, que tal vez sea de Liam.—
Término de ordenar mi ropa y me pongo a usar mi celular y responder mensajes. Sin ya no darle importancia a la llamada de Dana y Liam.
Tengo mensajes de mamá y de papá. Mensaje Papá:
Papá:Hola, Ellie.Ya te extrañamos.¿Encontraste habitación?
Suspiro al leer el mensaje:
Ellie:Hola papá.Yo también los extraño. Y si.. Pude encontar Habitación. Estoy bien.
Luego también tengo mensaje de mamá:
Mamá: Hola cielo, seguro que ya te estableciste en una habitación. ¿Ya conociste a tu nueva compañera? ¿Cómo va todo?
Sonrío de lado al leer el mensaje de mamá :
Ellie: Hola mamá. Sii, ya obtuve una habitación. También conocí a mi compañera de habitación, es símpatica. Va todo Bien, no se preocupen por mi.
Dejo el celular en la mesa de luz, y noto que Dana me está mirando, por lo visto ya terminó la llamada con Liam.
— Padres, ¿no?.— me sonrie amablemente.—
—Sí, exacto. Desde que entré a la residencia me están escribiendo.—le digo.—
—Típico de ellos. A mí también me pasaban escribiendo a cada rato.— asiente como me entendiera a la perfeción.—
—¿Pasaban?.— Digo con una mirada confundida.—
Dana asiente y me dedica una media sonrisa, seguramente forzada.
— Si. Ya no me escriben tanto como antés, seguramente una vez por mes como máximo.
La observo. Por su mirada siento que es por otra razón más y no solo por eso.
Pero no me atreveré a preguntar. Nos conocimos hace una hora.
—Oh, lo siento. No se que decir.— digo con una expresión de tristeza.—
Yo no podría estar ni tres días sin hablar con mis padres y Daniel. Son la fuerza que me dan para seguir. Seguir adelante. Mi motor.
Deja de creerte poeta y presta atención a tu compañera. Ellie.
—cierto conciencia. — digo en mi mente.—
—No te preocupes, no es algo que me afecte mucho. Siento que con mis amigos lo tengo todo. Y no necesito a personas que tengan la misma sangre que yo para sentirme bien. — dice tranquilamente. Es la primera vez que la veo tranquila después de sus gritos de felicidad.—
“Siento que con mis amigos lo tengo todo ¿Será que algún día pueda decir lo mismo? Desde que Sophia no está siento que con ella lo tenía todo, todo. Pero la vida me la quitó. Y ese “todo” se esfumó. pienso. Nunca más encontraré a alguien como ella en mi vida, o eso es lo que yo