Me he despertado a las 08:13 para pasar más rato con mi familia estos últimos dos días. Pero tengo una misión muy importante. Visitar a Sophia al cementerio. Siento que es lo último que me falta para despedirme. Así que me levanto de la cama. Corro la cortina. Los rayos de sol fuertes hacen que cierre mis ojos.
—Hermanitaaa. Escuché a Daniel en la puerta de mi habitación.
—Ya salgo.—le respondo.
Me visto rápido y salgo de mi habitación.
—Buenos días.—sonríe Daniel.
—Buen día, Daniel.
Bajamos las escaleras. Mamá y papá están en la cocina. Papá está leyendo una revista, mientras que mamá cocina algo.
—Oh, hola cielo, ¿cómo has dormido?—Pregunta mamá y papá me mira.
—Hola mamá, dormí bien por suerte.
Mamá sonríe y papá igual.
—Hoy saldré de casa un ratito.—les comento.
—Está bien hija, cuidate.—Responde papá.
Yo le sonrío.
—¿No vas a desayunar algo primero?—pregunta mamá.
—No tengo tiempo mamá, cuando llegue comeré algo, no te preocupes.
—Está bien, hija. —Sonríe.
Luego de unos minutos salgo de casa, camino directo a la florería. Y compro unos tulipanes. A ella les encantaban esas flores. Al cabo de unos minutos llego al cementerio; antes de entrar me quedo parada y suspiro. Entro y busco su lápida. Hasta que la veo. Por el momento se encontraba bien. Me arrodillo frente a su lápida. Y respiro hondo. Estaba con un poco de polvo, así que la limpié y saqué flores que ya estaban marchitadas. Luego puse los tulipanes.
—Hola, Sophia. En dos días volveré otros 11 meses más a Ravencrest, para completar mis estudios... Hace 5 años que no estás. —¿Cómo has estado? He venido a hablar contigo de muchas cosas que me han pasado estos últimos 5 años desde que no estás. Me costó mucho hacer cosas sin ti, hacíamos todo juntas, ¿recuerdas? —Suspiro y me quedo un momento en silencio.
—Y aunque me duele decirlo, no solo vine a contarte lo que he hecho sin ti. Sino... que.. También vengo a despedirme.
Miré la lápida como si fuera a haber respuesta. Obvio, no la hubo.
—No quiero parecer egoísta, pero Sophia.. Ya he llorado mucho por vos, mucho. Creo que es momento de volver a ser yo, sé que a vos te hubiera gustado eso.—Apenas sonrío un poco.—Siento que estar aferrada a tu recuerdo no me hace bien, cada vez que pensaba en tí lloraba. Y creo que ya estoy aprendiendo a soltarte.—suspiro— Por fin estoy cerrando el circulo de dolor y tristeza, algo que me costó muchos años en poder cerrar.
Sophia.. He conocido amigos maravillosos, aunque ellos no lo sepan me han ayudado a soltarte poco a poco. Al igual que Liam, mi novio. No quiero que sientas que te he reemplazado.—miro la lápida y respiro hondo— Siempre vas a tener un espacio en mi corazón, y siempre te querré. Estoy bien, lo prometo, y ojalá vos también lo estés.— Me levanto lentamente y miro su lápida por última vez. —Hasta luego, Sophia. Cuidate muchisímo, yo sé que podés. Y por último.. Sobrevive sin mí. Por favor