21 de diciembre de 2025.
Seis años pasaron desde la última vez que te escribí. Seis. Pude cumplir mi sueño de ser psicóloga; amo mi trabajo. Sigo estando con Liam; de hecho, nos casamos hace 2 años, y tuvimos una hija; se llama Sofía, le pusimos un nombre parecido al tuyo, y tiene 1 año. Es muy hermosa, tiene el pelo negro como Liam, ojos claros como los míos y, en fin, es muy bonita. Ahora somos tres y una familia perfecta. Sigo teniendo a mis amigos Luke y Dana; están planeando casarse y tienen un bebé de 1 año también, pero unos meses más grande que Sofía. Es un varoncito y se llama Thiago. Nosotros queremos que tengan una amistad muy linda Sofía y Thiago; de hecho, pasan mucho tiempo juntos. Daniel tiene una vida perfecta, está trabajando de constructor, algo que a él siempre le gustó, y tiene una novia llamada Elisa, me cae bien. Mis padres están bien, viven en la misma casa que vivíamos cuando yo era chica. Cuando mamá se enteró de que estaba yo embarazada, se puso muy feliz, en verdad muy feliz. Ella pasa mucho tiempo con Sofía; la adora. Al igual que papá, también se puso contento al saber que sería abuelo. En fin, te escribí para contarte las cosas nuevas que he logrado. Esto es por ti, Soph. Te extraño y te dejo libre. No porque deje de quererte, sino porque aprendí a vivir. Y mientras la luna siga apareciendo cuando nadie la llama, voy a saber que nunca estuve sola.
Te quiere siempre, Ellie.
Y bajo la misma luna que mirábamos juntas, entendí que algunas estrellas no se apagan... solo aprenden a brillar dentro de nosotros.
Fin.
Dedicatoria:
A quienes alguna vez miraron la luna buscando a alguien que ya no estaba a su lado.
Esta novela es para ustedes, para recordar que incluso después de la noche más oscura, siempre vuelve a salir la luz.
Para ti. Para ti que miras la luna en silencio.
Porque sabes que en algún lugar alguien más la está mirando.
Gracias por llegar hasta acá.