Ya había pasado dos horas desde que se había terminado la fiesta. Todos ya se habían retirado, incluido el hombre misterioso, quien ya estaba en su casa. Con un suspiro, se arrancó la máscara de zorro, mostrando su bello rostro, digno de un Wilder, y más del heredero Cassian. Cassian todavía podía sentir el perfume de esa misteriosa chica, un aroma de lavanda con azafrán y vainilla que seguía impregnado en él y hacía que la fiesta fuera inolvidable. Incluso Cassian seguía recordando el baile.
—Ya volviste, por fin. Pensé que ya no ibas a volver, ya son las 4:00 a. m. ¿Acaso conociste a una chica? —preguntó una voz a sus espaldas. Era su hermana menor, Rayne, quien estaba recostada en el marco de la puerta de la biblioteca familiar, con una sonrisa de complicidad.
—Claro que no, chismosa, y tarde porque tuve unos asuntos —respondió evasivo, con un tono medio irritado.
—¿Seguro? Porque ese brillo de tus ojos y esa sonrisa de tonto no creo que hayan sido por un asunto —habló con un tono burlón.
—Cállate, mejor, hermana. ¿Por qué no mejor te vas a jugar con tus muñecas o te pierdes? —comentó Cassian mientras se retiraba.
—¡Que ya no soy una niña, ya tengo 16! —dijo gritando.
Cassian ignoró a Rayne y subió las escaleras corriendo hacia su cuarto, sin contarle nada a su hermana ni a nadie. En su cuarto, el pergamino yacía en su escritorio, mientras él estaba en su cama pensando en todo lo que sucedió.
Holis ojalá les haya gustado 💗💗💗