Al terminar las clases, Elena no pudo dejar de pensar en las palabras de Valentina.
Aunque intentó convencerse de que no tenían importancia, la advertencia seguía dando vueltas en su cabeza.
Durante los días siguientes, comenzó a pasar más tiempo con Adrián y Matteo debido al proyecto, y poco a poco descubrió que ambos eran muy diferentes de la imagen que mostraban ante los demás.
Matteo siempre encontraba la forma de hacerla reír cuando estaba nerviosa, mientras que Adrián parecía preocuparse por ella más de lo que quería admitir.
Sin embargo, cuanto más se acercaba a ellos, más notaba las miradas de los demás estudiantes.
Algunos susurraban cuando pasaban por los pasillos y otros parecían observarlos con desconfianza.
Una tarde, mientras trabajaban en la biblioteca, Elena encontró por accidente una fotografía antigua que había caído de uno de los libros de Adrián.
Antes de que pudiera verla bien, él la guardó rápidamente y su expresión cambió por completo.
Por un instante, pareció preocupado.
Elena quiso preguntar qué ocurría, pero decidió guardar silencio. Más tarde, cuando se dirigía a casa, tuvo la sensación de que alguien la seguía.
Al girarse, no vio a nadie, pero el miedo permaneció con ella hasta llegar a su habitación.
Esa noche recibió un mensaje de un número desconocido. Solo contenía una frase:
"Aléjate de ellos antes de que sea demasiado tarde."
Con las manos temblando, Elena leyó aquellas palabras una y otra vez, sin saber que acababa de entrar en un juego mucho más peligroso de lo que imaginaba.